
Qué fácil es a veces poner punto final. Situaciones, amistades, proyectos, lugares... de un plumazo se pone punto final y empezamos a escribir la historia de nuestras vidas en un renglón aparte, en una hoja aparte, en un cuaderno nuevo que aún huele a papelería y cuyas hojas virginales ofrecen sus cuadrículas inmaculadas.
Ponemos punto final a lo que no nos gusta, no nos beneficia, no nos aporta nada...
Otras veces el punto final se convierte en punto y aparte. En un adiós pero hasta la vista. En nos vemos, en volveré pronto.
Mi primera coma dio lugar al punto y aparte el 28 de septiembre de 1998. Dejé mi León lindo y querido y aterricé en tierras celtíberas a orillas de Duero. La coma dio lugar al punto y coma; una especie de idas y venidas atravesando castilla en tren y autobus. Durante 7 años el punto y seguido fue León; las oraciones activas compuestas subordinadas y con atributos, Soria. El sujeto pasivo, por supuesto, yo. Y después de activas y pasivas, coordinadas y yuxtapuestas, subordinadas de tiempo, lugar y modo y relativas, complementos agentes y tiempos verbales simples y compuestos los puntos suspensivos. El punto y aparte se convirtió en punto y seguido; continuar donde los dejamos, reenganche con sujeto elíptico y antecedente. Versos libres alejandrinos y rima asonante A-B-B-A. Y nuevamente dos puntos: coherencia y cohesión textuales en el párrafo, León rima con Soria en temperatura invernal y uno y otro son referente y antecedente, origen y destino intercambiable en el mismo tomo alfabético de la enciclopedia Larousse. Lo que empieza por L acaba por A y viceversa. Sin embargo esta nueva composición ya no tiene los componentes básicos de la trama; hay planteamiento, y desenlace, pero falta nudo o desarrollo. Puntos y comas, paréntesis y diéresis en agudas, llanas y esdrújulas pero el personaje principal se pierde en frases inconclusas sin circunstancial de compañía.
Dejé un párrafo inconcluso; con emoción y con final abierto. Y ahora el gran dilema: ¿sigo con la coma y la yuxtaposición o pongo un punto final tras la A de Soria?
En ocasiones así, en las que me pierdo en análisis sintácticos y comentarios de texto sin diccionarios, echo de menos la simplicidad de mi formación en ceros y unos.
(¿Algún informático me enseña a traducir?)


































