jueves 12 de marzo de 2009

No pensaba que había pasado tanto tiempo desde la última vez, y ahora que lo veo, va casi un año que no riego ni abono mi rincón con alguna historia para no dormir.

Será que la vida va cambiando y poniendo a cada uno en un lugar determinado. Muchas cosas han pasado en estos 11 meses; me fui a Canadá (y volví), trabajé en un museo, en una academia... y desde diciembre hago 9 horas y media en una empresa en otra ciudad que no es la mía, lejos de los míos y de lo mío. Para compensar, me he agenciado un perro, un precioso labrador negro que me muerde los nudillos y se mea en las alfombras de mi piso de alquiler. Es una forma de llegar a casa y tener alguien con quien hablar; una forma de salir de casa todos los dias y no perderme en la rutina de trabajo-casa-casa-trabajo.

En fin, que no se diga que no escribo. A veces es incluso necesario hacerlo, otras, aunque no lo haga, lo pienso.

martes 29 de abril de 2008

Sigue caminando...


Caminó sola por la noche por aquella calle solitaria. Vestido negro, zapatos de tacón y un abrigo. Al caminar escuchó el eco de sus pasos acompasados. De pronto una mano rozó su espalda y a su oído alguien susurró "sigue caminando..." Obedeció. Sus pasos se dirigieron entonces a los soportales; el desconocido de la voz misteriosa olía a tabaco dulce y tenía unas manos bonitas...


Antes de darse cuenta, salió de los soportales y el desconocido volvió a susurrarle "sigue caminando..." Metió las manos en los bolsillos y descubrió una nota; SIGUE CAMINANDO... y un número de teléfono...


-Hola-

-Qué bueno que llamaste...-

-Yo...-

-Yo también-

-Pero...-

-Sí-

-Entonces...-

-Sí-

-¿Qué...?-

-Un imposible-

-¿Quieres...?-

-Sí, descolocar tu vida-

-¿ Y si...?-

-Dame una noche, o víveme unos días-

-¿... me enamoro?-

-Deja que te haga feliz-

-¿Más?-

-Todos tus días, todas mis noches-

-Todas-

-No, todas no; sólo una para convencerte, el resto para disfrutarte-

-No soy la princesa de la boca de fresa-

-Y yo sólo tengo cuatro paredes en blanco y un sofá barato-

-¿Y si a las 12 me convierto otra vez en Cenicienta?-

-¿Y si te cabe el zapato?-

-Tendrás que enseñarme...-

-Todo; dónde hacer la compra, los cines, las peluquerías, la maternidad...-

-¡Maternidad!-

-Eternidad-

-Mi maleta..-

-Te pongo mis síes en bandeja-

-Las manos...-

-Clavadas en el corazón, ¿no notas la presión?-

-24 horas-


lunes 18 de febrero de 2008

Ismael

Ismael es el nombre de uno de mis alumnos. Al llegar esta tarde me dijo que tenía que escribir un cuento breve sobre un lápiz y una goma de borrar; había empezado sin mí y esto fue lo que me leyó:

Érase una vez un lápiz que estaba muy triste porque una goma le borraba todo lo que dibujaba, así que un día decidió hablar con ella.
Estuvo buscándola un tiempo, pero el lápiz, sin poder encontrarla, exclamó:
-Gomita, sal de tu escondite, quiero hablar contigo.
La goma extrañada dijo:
-Estoy aquí, aquí abajo.
El lápiz enfadado miró hacia abajo y, al verla, se entristeció y dijo:
-Gomita, ¿pero cómo te has quedado tan pequeñita?
Y la gomita respondió llorosa:
-Me he quedado así por borrar tus dibujos.
El lápiz le dijo:
-Pues no borres más mis dibujos y así seremos más felices los dos.
La goma entonces le preguntó:
-¿Y para qué sirvo si no es para borrar tus dibujos?
Después de pensarlo un rato, el lápiz le explicó:
-Pues... para hacerme compañía.
La goma, extrañada, preguntó:
-¿Y cómo podría yo hacer eso?
El lápiz le dijo:
-Al ser tan pequeñita podrías subirte en mis hombros y así yo te lelvaré en mis viajes a través de mi universo de papeles.
Entusiasmada la goma respondió al instante:
-Así podría ver lo que hay más allá de las birutas que dejamos cuando borro tus dibujos.

Desde aquel día, el lápiz y la goma no se han separado y es posible verlos juntos recorriendo universos de papel.


Sorprendente si tenemos en cuenta que Ismael "sólo" tiene 10 años, ¿no os parece?

domingo 16 de diciembre de 2007

Geometría Ventricular


El corazón tiene forma triangular y el mundo es redondo... Tal vez por eso nunca está uno satisfecho del todo.

martes 20 de noviembre de 2007

El IRPF de los mileuristas

Últimamente he tomado por costumbre desayunar con la televisión puesta. A la hora a la que me levanto lo único visible en la tele es Tele5, y en concreto La Mirada Crítica.

Empezamos semana con la noticia bomba de Miriusthé que afecta a mileuristas y jubilados en primera persona y, por extensión, a toda la población, me explico:

La noticia estrella de esta mañana ha sido la propuesta ("gancho") electoral del PP; verbigracia: el señor Rajoy (alias "miriushté") ha propuesto que, si gana las próximas elecciones (jajajajaja) va a eliminar el IRPF de millones de mileuristas y jubilados. Yo me descojono. Para mí esto se parece sospechosamente al famoso prometer hasta meter y después de haber metido olvidar lo prometido. Según esta promesa, todos aquellos que cobramos menos de 1000 euros al mes y todos los jubilados del país vamos a estar exentos del dichoso impuesto.

A mí esto me parece estupendo, pero claro, luego me pongo a pensar y llego a la siguiente conclusión: si no se cobra el impuesto a mileuristas y jubilados eso supone que el estado deja de embolsarse una cantidad importante de dinero (según Solbes 25000 millones de euros, ahí es ná), y si el estado pierde esa cantidad procedente de la renta.... ¿de dónde nos lo van a sacar a cambio? Porque nos lo van a sacar de algún sitio, eso está claro.

Y no contentos con eso, los populares se dedican a criticar la medida socialista que entra en funcionamiento el día 1 de enero: las ayudas para el alquiler. Medida que, por su parte, me resulta de lo más interesante, porque ya era hora de que alguien pensara en los jóvenes. Aunque sea sólo como propaganda electoral, pero ya era hora! Las ayudas son de 210 euros y hay que reunir una serie de requisitos (tener entre 22 y 30 años, cobrar menos de 16000 euros al año y que el propietario del piso en alquiler no tengra parentesco de hasta segundo grado con el arrendatario) pero me parece perfecto, menos da una piedra. Pero hasta eso tiene que criticarlo el señor miriushté. En lugar de eliminar impuestos, dan ayudas para llegar a fin de mes, ¿a alguien le parece mal? A mi no. Aunque también es verdad que me parece vergonzoso que en pleno siglo XXI y con el nivel de vida que tenemos que llevar se sigan pagando sueldos de menos de 1000 euros, pero ya que eso parece no tener solución (al menos de momento) si a mi sueldo raquítico le dan una ayudita de 200 euros, sigue siendo igual de miserable pero podré irme de casa de mis padres, y como yo, millones de mileuristas en este pais.

Pero vuelvo, si el señor miriushté decide no cobrar IRPF a cierto sector de la sociedad, ¿cuál será la medida para contrarrestar esa pérdida del liquidez? Subirán otros impuestos, de eso estoy segura, subirá la luz, el agua, el teléfono, los transportes (en León ya han subido, el autobús ya cuesta 1,05€), y un sinfín de conceptos más; subirán las viviendas (más aún), los vehículos y sus correspondientes impuestos de circulación y matriculación y todos esos impuestos que rodean a los coches, subirá el pan, la leche ya ha subido, la carne de pollo y la de ternera, las pastas, las harinas, el pescado, la fruta, la verdura, etc... Es decir, que yo voy a dejar de pagar el IRPF pero a cambio voy a pagar barras de pan a 2 euros, el litro de leche a precio de aceite de oliva y el aceite de oliva a precio de caviar, y así sucesivamente. Así que, de qué me va a servir ahorrarme 40 euros de la renta y si a cambio voy a tener que pagar tres veces más para comer y llegar a fin de mes?

Por favor, por favor, por favor, que el señor miriushté no gane, que nos arruinamos todos...

miércoles 7 de noviembre de 2007

A propósito de la Cumbre sobre el Envejecimiento

Me indigno y escribo. No contenta con haber sido casi registrada por una pareja de la policía nacional ayer a las 9 y poco de la mañana cuando iba tranquilamente a mi trabajo hoy leo y escucho que los intérpretes de la cumbre son de otras provincias porque dice la organización del evento que en León no hay. Me indigno aún más y sigo escribiendo. Esta vez ha sido a la sección "Cartas al Director" del Diario de León (www.diariodeleon.com).

Parece que, desde que el señor Zapatero (con Z de ZocialiZta) ha llegado al poder, la ciudad de León está viviendo discretos momentos de esplendor nacional e internacional. Uno de ellos es la cumbre sobre el envejecimiento que se celebra esta semana en el Parador de San Marcos.

Ministros procedentes de los cuatro puntos cardinales se han personado para exponer sus políticas para la tercera edad. Y junto a ellos vienen multitud de intérpretes (que no traductores) que hacen posible el seguimiento de sus ponencias. Sería estupendo que este hito supusiera también un avance para la creación de empleo en la ciudad, pero esta mañana escuché en una emisora de radio que "La organización se había visto obligada a contratar traductores de otras provincias porque en León no hay".

Me río yo de esa afirmación. Esta carta la firma una Licenciada en Traducción e Interpretación residente y natural de León, pero desde luego nadie acudió a mi para prestar mis servicios en esta cumbre. Me resulta vergonzoso que demos trabajo a cualquier otro antes de darnos oportunidades a nosotros mismos.

No me extraña que la cumbre se celebre en León; la cada vez más escasa población joven y preparada de la ciudad tenemos que salir a buscarnos el pan a otros lugares, y los que quedan... pasan la tarde en la bolera de la Avenida Nocedo.

domingo 30 de septiembre de 2007

Cristales mojados

Llega el otoño a traer consigo ráfagas de aire frío que curten la piel, gotas de agua dispersas que mojan los cristales de mi ventana, hojas amarillentas que se arremolinan en todas las esquinas, bajan los termómetros a rondar los 0 grados...

Llega el momento de desempolvar la bufanda y rescatar del fondo del cajón las medias negras tupidas, de sacar la ropa que me va a acompañar hasta mediados de mayo, las botas de caña alta y el abrigo...

Llega el momento de meter el paraguas en el bolso, de atravesar el puente de San Marcos con las manos en los bolsillos, la mandíbula apretada y la nariz escondida entre los pliegues de la bufanda, de llegar a casa con los pies helados y buscar el calor del radiador...

Llega el momento de asar castañas y comer sopas de ajo con cuchara de madera...

Llega el momento de pasear encogidos pensando en nosotros mismos.

viernes 21 de septiembre de 2007

Nuevamente... Teatro Emperador

No puede haber noticia mejor. Ya era hora.


El Gobierno Central va a invertir 5,5 millones de euros en a rehabilitación del Teatro Emperador. Hizo falta entrar en la recta final del mandato de ZP y que la Ministra visitara la ciudad, pero aunque tarde, lo conseguimos.


Vuelven a volar los sueños en León.


jueves 13 de septiembre de 2007

Gaudeamus Igitur


Sí, voy a volver a entonar el Gaudeamus que cantamos el día de mi graduación (a la que por cierto no fui) y regresar a la vida universitaria. En realidad debería decir que nunca la dejé por completo, así que la vuelta no resultará demasiado traumática. Hace un par de días decidí que iba a retomar mis estudios universitarios. Sí, vale, ya tengo una licenciatura y estoy con el doctorado, pero me ha dado por ahí y me vuelvo a la loca vida del universitario. Es que los jueves son mucho jueves...

El caso es que esta mañana he ido a la secretaría a buscar los papeles y al salir iba yo toda feliz con mi sobre de matrícula y sintiéndome como si tuviera otra vez 18 años y paseara de nuevo por Soria. Luego me he dado cuenta de que iba sonriendo como una tonta por la calle y he decidido volver a adoptar mi rol de profesora universitaria seria y formal y fruncí el ceño (signo inequívoco de que eres un profesor amargado) y he vuelto a casa. Ahora tengo delante de mí un sobre con 5 papeles diferentes. El primero es una guía en color con las normas de matrícula para el curso 2007/2008 de la Universidad de León. Destaco EN COLOR porque es lo más llamativo que tiene, el resto no hay cristo que lo entienda, pero los contrastes de grises y amarillos resultan de lo más entretenido e hipnotizante. El segundo papel es una solicitud de Carné Universitario para alumnos de primer y segundo ciclo. El tercero es la tarifa de precios. El cuarto es un cuestionario para estudiantes de nuevo ingreso, y el último de los papeles es un tríptico de matrícula.

La guía me conquistó desde el primer momento, tal vez por su colorido. No sé si apuntaré el código de Derecho Penal Europeo o Didáctica de las Nuevas Tecnologías, pero esos colores me fascinan...

Lo de la solicitud de carné universitario no lo acabo de ver claro. Es decir, cuando el año pasado entré a formar parte del profesorado de la Universidad de León ya me dieron mi carné (carné que no tuve que pagar, por cierto) y mi pregunta es: ¿qué carné tengo que sacar cuando me lo pidan a partir de ahora?

La tarifa de precios no duele tanto, pensé que sería peor. Después de pagar en Soria casi 14 eurazos por crédito, los 2,31 de aquí me parecen calderilla. Bueno, eso y que aquí sólo tengo que cursar 188 créditos para conseguir mi nuevo título y en Soria sólo el primer año ya hice casi 100, pero no vamos a empezar el curso poniendo pegas.

Los cuestionarios estos nunca los he entendido. Quiero decir, ¿a alguien de la universidad le importa si mi padre o mi madre tienen estudios superiores o no? Porque yo no lo acabo de entenerder, sinceramente. Si la que va a estudiar soy yo!

Y ya el tríptico con la matrícula... es de lo más. Casi hay que estudiar antes una ingeniería para entenderlo.


No obstante, tengo mis reparos con esto de volver a ser estudiante. Es que a mi edad una ya se plantea si lo de estar rodeada durante 6 horas al día de hormonas en ebullición es realmente productivo. Además, esta tarde empecé a plantearme ciertas dudas y dilemas que me van asaltando por momentos. Por ejemplo, el primer día de clase... ¿me presento en 1º como su profesora de inglés o como la compañera de clase más vieja? Vale, he olvidado decir que vuelvo a la universidad para cursar estudios en Turismo, es decir, la misma facultad en la que doy clase me va a acoger también como alumna. Realmente es una situación extraña. Aunque no deja de tener su punto; si un día no voy a clase de contabilidad y pido apuntes... ¿quién va a ser el valiente que no me los deje? Es arriesgarse a suspender inglés para septiembre...! Y cuando llegue el examen de inglés... ¿me suspenderé o me aprobaré? ¿me pillaré copiandome? ¿seré objetiva corrigiendo mi examen o me pondré quisquillosa?


Creo que va a ser un buen año. Muy divertido. Y lo mejor de todo es que VUELVO A LOS JUEVES LOCOS UNIVERSITARIOS. Lástima que ya no esté en Soria, ni tenga cerca a Carolina ni podamos volver al rincón del amor del Cadillac...

Gaudeamus igitur, iuvenem dum sumus....

sábado 1 de septiembre de 2007

Onomástica


Hoy es 1 de septiembre; hoy toca felicitar a todos los Arturos.


Desde aquí, mi pequeño homenaje a los dos Arturos de mi vida, mi hermano y mi abuelo. ¡¡FELICIDADES!!


martes 28 de agosto de 2007

De mudanza

Desde hace un par de días he pasado a engrosar la lista de firmantes anónimos que dejan sus sueños y pensamientos en callemelancolia. Recibí la invitación de alguien a quien admiro y respeto y no supe negarme a tal oferta.
Allí escribo con seudónimo y reservo para semejante lugar las palabras y pensamientos más aterciopelados y sentidos. Mis nuevos vecinos se lo merecen.

Desde el otro lado de la calle, asomada a mi balcón agito mi mano.


http://www.callemelancolia.com/

martes 21 de agosto de 2007

Buscando la felicidad

Para todos aquellos que, de una u otra manera, me hacéis feliz día tras día...



En cierta ocasión se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y la mujer; planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo: esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaríamos creando nuevos dioses.







Debemos quitarles algo, pero, Qué les quitamos? Después de mucho pensar uno de ellos dijo: !ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la encuentren jamás.



Propuso el primero: Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo; a lo que inmediatamente repuso otro: no, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien subirá, y la encontrará, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde esta.








Luego propuso otro: Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar, y otro contestó: no, recuerda que les dimos inteligencia, alguna vez alguien construirá una nave por la que pueda bajar, y entonces la encontrará.







Uno más dijo: Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra. Y le dijeron: No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien construirá una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la descubrirá, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a nosotros.




El último de ellos, era un Dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo: creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren.










Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: ¿Dónde? La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.



Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

Los cuentos que yo cuento acaban fatal

Esta misma mañana me han propuesto un reto. Un amigo me ha retado a participar en un concurso literario cuyo premio asciende a la bonita y apetecible cantidad de 100.000 euros, así tan redonditos. Hasta ahí todo sería estupendo si no fuera porque el plazo finaliza el 15 de octubre, tiene que tener mínimo 40 folios y ha de ser un cuento infantil.

Mi amigo me ha dicho que para que no me agobie con el tema del plazo de entrega y ese pedazo de premio, lo que tengo que hacer es no pensar en ello, sino pensar que voy a escribir un cuento que pueda leer algún dia a mis hijos. Y yo, que aún no me había planteado si se me ha despertado ya el instinto maternal o aún le quedan un par de horas de sueño, me he visto de repente como en una película a cámara lenta, cambiando pañales y dando biberones.

Voy a apartar al menos de momento esa imagen de mi cabeza, pero que quede constancia de que me voy a poner a escribir cuentos hasta que salga uno medianamente decente y que merezca esos 100.000.
Sergio, acepto el reto y subo la apuesta: nos jugamos también una cena? Que sea en un libanés, y ya puestos a soñar, que el libanés sea de verdad y de paso hacemos turismo. Que se prepare la Rowling esa del Harry Potter porque ahí voy.

Por cierto, si por un casual resultara agraciada con esa propinilla, todos los que me llamen para felicitarme estarán invitados a una cervecita... pero tendrá que esperar a que me gaste parte del premio en un viaje; y el destino está claro: Tenerife.
Prometo colgar por aqui el primer capítulo; para leerlo entero ¡a comprar libros todos!

viernes 17 de agosto de 2007

Las bicicletas son para el verano


Al menos para los veranos de pueblo.

Y a mí me encanta mi pueblo.

Desde que era un bebé he pasado largas temporadas en el pueblo. Tal vez gracias al hecho de que mi padre sea de pueblo... El caso es que todos los veranos los recuerdo divididos; mitad en la playa y mitad en el pueblo.

Cuando era niña no recuerdo haber tenido grandes amistades entre los chiquillos del pueblo; de hecho, no recuerdo haber tenido grandes amistades en ningún sitio hasta hace unos años. No recuerdo correr por las calles con "los rapaces", ni bañarme en el río con ellos, pero sí recuerdo verles pasar desde lejos, oir sus risas al chapotear en el agua. Después llegó mi hermano, y ya tenía entretenimiento; y luego todos mis primos, que llegaron uno detrás de otro. Fue entonces cuando empecé a salir por el pueblo con todos los chicos. Digo chicos porque en el pueblo sólo había otras 3 chicas, pero nunca quisieron saber nada de mí, así que yo me lo pasaba en grande intentando ser como ellos; si habia que tirarse en bicicleta por la cuesta del cementerio yo era la primera en hacerlo, y también la primera en dejar las rodillas y los codos en el asfalto o en cualquier camino de tierra, o en saltar desde un manzano al río, o en jugar a fútbol en una pista de cemento con las consecuentes magulladuras, pero sin quejarse ni una sola vez con tal de no oir el famoso "cobarde, gallina, capitán de las sardinas".

Me gusta mi pueblo porque aquí es donde vengo siempre que necesito descansar.
Me gusta porque seguimos siendo una pandilla de "rapaces" muy diferente, muy variada. Porque en los pueblos no hay distinciones de edad y puedes pasar toda una tarde con gente de 18 o de 35; porque en los pueblos son los mayores los que te enseñan dónde están los mejores nidos para ir a robar huevos, dónde están las mejores pistas para ir a hacer el cafre con la bici, dónde están los pozos más profundos del río para poder tirarte de cabeza... También son los mayores los que te dan la primera cerveza, el primer trago de vino, el primer cigarro, el primer canuto. Y también de los mayores recibes las primeras collejas, los primeros caponazos, las primeras broncas, el primer gran enfado que se arregla con un apretón de manos al día siguiente. Los mayores te hacen pensar en las chicas (en mi caso aprendí por contraste) y en lo que esconden bajo la falda. Es en los pueblos donde cada metedura de pata se recuerda durante años como anecdota con la que reir y no como lastre vitalicio. En los pueblos los apodos y motes te acompañan hasta el final y aunque sufran variaciones a lo largo de la historia, a mi se me sigue conociendo como "La de Manolín, el de Centeno" -no deja de resultarme extraño ser de las pocas que no tienen apodo, al menos conocido-.

Hace unos días leí en
http://www.1000horas.com/ un post que me hizo pensar en todos esos detalles que sólo se dan en los pueblos, o para no faltar a la verdad, fue un comentario en ese post lo que me hizo recordarlos. Resulta divertido saber que las chiquilladas siguen siendo las mismas año tras año, generación tras generación. Resulta divertido pensar que las cosas pueden arreglarse en los pueblos en la barra del bar delante de un vino o en una partida de subasta.

Son divertidas las verbenas, con sus pasodobles y jotas, con el cha-ca-chá del tren. Resulta agradable llegar al bar y que sepan cómo me gusta el café, sin necesidad de pedirlo. Resulta relajante dar un paseo en bici, porque las bicicletas son para el verano.

jueves 9 de agosto de 2007

Morriña

Ahora sí, llegó el final. Se acabó la estancia en Coruña y todo lo que eso significa, es decir, las gaviotas, la torre de Hércules, la plaza de Pontevedra, Monte Alto, la calle Orzán, la Repichoca, las tardes al sol en Riazor, las excursiones de fin de semana, el mar...

Creo que por lo que más voy a sentir irme de aquí es por la playa y el mar. Por alguna extraña razón siento una especie de atracción fatal hacia el mar, al menos desde que tengo uso de razón. Siempre me ha gustado contemplar su grandeza, su azul verdoso, escuchar las olas rompiendo en la orilla, sentir cómo la arena se escapa entre los dedos... Las primeras vacaciones que recuerdo ya tenían mar; tal vez por eso lo asocio a estío, a levantarse tarde y acostarse más tarde aún, a tardes de playa y noches de terraza. Recuerdo que, junto a mi prima Lorena, el mayor anhelo era que el día amaneciera despejado; recuerdo despertar y correr a subir la persiana para ver cuánto brillaba el sol porque eso significaba un día más de playa; recuerdo recorrer junto a mi tía y mi madre los mercadillos de la zona en busca de una ganga que poder estrenar por la noche, ya fueran toallas o camisetas, bolsos o bañadores; recuerdo las nécoras que siempre servían de entrante a la comida; recuerdo meternos en el coche para bajar a la playa cargados con sombrilla, toallas, esterillas, crema solar, cubos, palas, flotadores, sillas, la bolsa nevera, el walkman (aun no había discman, y si lo había, no lo conocíamos), etc; recuerdo que Lorena y yo contábamos las horas que nos faltaban de religiosa digestión para saltar de la toalla y pasar horas y horas a remojo, tantas horas que el arañazo que me hice jugando con las palas en casa se convirtió al día siguiente en una cicatriz que aún conservo en la pierna izquierda gracias a que me pasé toda la tarde en remojo (y las siguientes 4 tardes, que mi madre sólo me dejaba darme baños regulares cada hora de exactamente 5 minutos para no abrir más la herida); recuerdo que éramos incansables, que el único aburrimiento era ver llover, que no había agobios, estrés ni preocupaciones; que mirábamos asombradas a nuestras respectivas madres y pensábamos cómo rayos eran capaces de aguantar boca arriba en la toalla tanto rato sin fruncir el ceño; que conseguir pasar del bañador de niña al bikini de aros era muestra de que ya éramos "mayores"; que el mejor trofeo era llegar a casa y ver delante del espejo las marcas del sol en la espalda, y eso lo conseguíamos colocando los tirantes en el mismo lugar un día tras otro, para que así el blanco siempre fuera blanco y contrastara con la piel bronceada; que la merienda consistía en un bocadillo, una pieza de fruta, un helado, un refresco y media botella de agua de mi padre y sin embargo no engordábamos; que las noches pasaban en una terraza degustando helados y batidos hasta que conseguimos probar todos los que aparecían en la carta; que las tardes que llovía el entretenimiento consistía en jugar al mus en unas partidas que siempre ganábamos mi padre y yo porque Lorena se comía las ciruelas que nos servían de amarracos y mi madre perdía a cuenta; que el chico más guapo en nuestras vidas y con el que juramos en secreto casarnos algún día llevaba un bañador rojo y nunca supimos cómo se llamaba, tan sólo que tendría unos 10 años más que nosotras pero era increiblemente guapo; que los amigos del verano anterior volvían a aparecer un año más en el mismo punto de la playa para continuar las conversaciones en el mismo sitio donde las habíamos dejado, aunque un año más mayores, pero iguales en el fondo; recuerdo la pena que daba saber que se acababa el mes y tocaba volver a casa... recuerdo tantas cosas cerca del mar...

Hoy las cosas son un poco diferentes, sobre todo porque este verano la playa la he disfrutado a solas; en primer lugar por eso, por la soledad, llegar a la playa, extender mi toalla y cerrar los ojos escuchando el ruido del mar; en segundo lugar porque los baños han sido más breves pero las tardes con los pies en remojo paseando de punta a punta han ganado terreno a los concursos de inmersión con Lorena; en tercer lugar, porque me he dado cuenta de que me estoy haciendo mayor, puesto que soy capaz de aguantar más de una hora al sol boca arriba como hacían mi madre y mi tía; en cuarto lugar porque esta vez no ha habido meriendas, ni carreras interminables; en quinto lugar porque me acordé de los infernales paseos por la arena a los que mi hermano y yo estábamos condenados debido a nuestros pies planos y la feliz recomendación del médico de caminar descalzos sobre arena o césped media hora al día, tortura a la que mi madre nos sometía día tras día y que este verano se me ha hecho menos tediosa que entonces, tal vez también porque me hago mayor, o porque entiendo cosas que entonces no entendía, o porque realmente la opción de pasear no es tan mala idea al fin y al cabo.

Por todas esas razones y alguna más el mar significa para mí un montón de cosas; me da paz, me da energía, me da tiempo y espacio para pensar, me alegra. Sólo el hecho de saber que está cerca hace que me sienta bien, y poder observarlo me anestesia casi hasta el borde de la inconsciencia y me transporta a un mundo que no se muy bien donde está ni por donde se va, pero en el que me siento feliz.

Esta mañana hablaba de esto mismo con un amigo al que envidio por vivir en medio del paraíso, y me resultó grato saber que no soy la única que aprecia el silencio ruidoso de una playa, o del romper de las olas contra las rocas detrás del auditorio, o de lo rico que está el café con una pizca de canela, o de lo bien que nos lo pasaríamos pinchando música en un bar mano a mano, del significado de nuestros tattoos, de las nuevas entradas en los blogs, de un viaje a la península y otro a las islas... y todo acompañado por supuesto de la mejor música, las 1001canciones que hay que escuchar; las 1001peliculas que hay que ver antes de morir; los 1001sitios que visitar; las 1001cosas que decir; las 1001palabras que pronunciar; 1001silencios que romper; 1001secretos que guardar; 1000horas + 1 que compartir; 1001historias que contar; 1001coincidencias por descubrir; 1001libros que leer...



Aún no sé cómo viniste a dar con este rincón, pero lo que sí sé es que el tuyo ya ocupa un lugar privilegiado en esta página, no sólo por lo evidente de los guiños. Me llevas ventaja... pero es que eres más grande, y más viejo.

martes 7 de agosto de 2007

El final del verano... (para mí)

Aunque sólo estamos a 7 de agosto, mi verano llega a su fín. O al menos al final de las vacaciones. Bueno, para ser sincera, sólo se acaban los días de playa en Coruña porque el verano no termina hasta el 5 de septiembre, día que tengo qe volver a Turismo para examinar a mis chicos. No es que yo sea mala, que sólo han suspendido 4; es que no se lo curraron lo suficiente, y eso que era muuuuuuy fácil aprobar mi asignatura.


El caso es que estoy ahora mismo rodeada de maletas a medio hacer, ropa y zapatos por doblar y empaquetar y metrallas varias de esas que vamos acumulando aún sin querer y con las que nunca se sabe que hacer. Y por si eso no era suficiente, también se acumulan las maletas de "fin de semana" de Carol y Laurita (que tras muchas aventuras con el avión consiguieron llegar a Coruña sanas y salvas aunque con más de 3 horas de retraso). Nótense las comillas de "fin de semana" porque acabo de descubrir que mis amigas son como una Barbie con todos sus complementos. Yo pienso que el famoso problema que hubo en el avión por el equipaje lo provocaron ellas, que traen cada una unos 40 kilos de ropa y zapatos. El primer indicio que me hizo pensar que mis amigas son un kit completo de "diseña tu moda" fue ver con sorpresa cómo Carolina sacaba hasta 6 pares de sandalias de su maleta. "Pero Carol, dónde vas sin calzado?" "Jo, Ana, para que me combinen con todo! Mira, estas negras sin tacón para ir a patear la ciudad, estas para bajar a la playa, estas por si llueve, estas que me van con el bolso marrón, estas para..." Pero Laurita no se quedó atrás; mi sorpresa fue ver cómo sacaba de su maleta una mini azul, que combinó con una camisetita gris, a juego con una chaquetita gris, unas manoletinas rojas, un cinturón rojo, y un bolso rojo. No lo pude evitar, tuve que decirle "Laura, me encantas, eres como una Barbie con todos tus complementos". La pena es que no queda testimonio gráfico del momento.


En cualquier caso, hay fotos para aburrir, y todas tienen su historia, así que no se si dedicarme a postearlas todas y comentarlas o hacer una selección de las mejores... Mientras lo pienso, aquí va un adelanto.



sábado 4 de agosto de 2007

Lo que faltaba

Hacía ya muchos días que no pasaba por aquí para dejar testimonio de lo que va sucediendo a mi alrededor. Aunque para ser sincera tengo que decir que no lo hacía por falta de temas que comentar; sin embargo eso ha cambiado. En realidad, para contar a última, debería empezar por el principio, es decir, por el final de las clases y el comienzo del verano.


El día 5 de junio examiné a mis chicos de Turismo y me pegué la gran paliza para corregir todos sus exámenes y sacar sus notas en un tiempo record. El caso es que hicimos un trato y mis chicos no lo cumplieron; el trato era que yo les enseñaba sus exámenes antes de la fecha de la revisión y ellos no reclamaban en la revisión. Pero no cumplieron; el dia de la revisión, allí tenía a dos de mis alumnas pidiendo ver su examen. En cualquier caso, yo estaba deseando salir de León, porque me esperaba una nueva aventura en Coruña. Ya tenía trabajo, y casi tenía ya piso. Sólo tuve que buscar un par de días y mi compañero de trabajo Xurxo dijo que tenía una habitación vacía para mí. Así que cargué mis maletas y me asenté en mi nueva casa. La primera impresión fué un poco chocante; un piso increiblemente grande pero increiblemente descuidado. Mi habitación era grande, con el suelo cubierto de moqueta (pensé que eso ya sólo se llevaba en las películas mudas y en UK) al final del pasillo. Descubrí con alegría que había dos baños, así que me autoadjudiqué uno de ellos y empecé a marcar el territorio, dejando el cepillo de dientes y un par de toallas.

Todo parecía funcionar a las mil maravillas; Xurxo es un gran tío con un sentido del humor muy ácido y con un montón de amigos que tiene llaves de casa para poder entrar y salir a cualquier hora, y Aida (su no-novia) es la alegría de la huerta.

La primera dificultad que se me presentó fué descubrir que el inodoro estaba atascado. Eso no habría tenido mayor importancia si no fuera porque una tarde, al volver de la playa, me encontré el pasillo inundado. Cómo me acordé entonces de mi intención de hacerme fontanera, como decía en uno de mis post...! El caso es que con un poco de paciencia y la fregona conseguí deshacerme del agua del pasillo, y después de colocar el cartel de "estropeado" en la tapa me armé de valor y vencí los miedos y temores que me acechaban y atravesé la primera puerta del baño de Xurxo mirando al frente y pensando que mis riñones no podrían aguantar mucho tiempo más antes de explotar; segundo reto: conseguir mear en esa letrina. Haciendo equilibrio y lo más lejos posible de todo contacto físico directo en el señor roca conseguí vaciar mi vejiga. Una vez vencidos mis temores iniciales, y con una buana pasada de lejía, utilizar ese segundo baño fue prueba superada.


La segunda pequeña gran aventura fue el momento pánico que duró sólo un par de minutos tras descubrir que me había quedado encerrada en mi propia habitación. Si, como suena. Ya se que habrá risas y cachondeo, pero fue cierto (aunque aún no se lo había confesado a nadie hasta ahora). Para entender ese incidente, debería decir antes que la mitad de las puertas de esta casa están "aseguradas" con un trozo de cinta aislante y sin pomo, lo que significa que tener un mínimo de intimidad resulta cuando menos complicado. El caso es que cerré mi puerta tras salir de la ducha para poder vestirme y cuando quise salir descubrí que la puerta estaba cerrada y era imposible girar el pomo. "Mierda" pensé, "para una puta puerta con pomo que hay en toda la casa, va el muy perro y se cierra". Para más inri, Xurxo acababa de irse de casa... Mientras me descojonaba yo sola en mi cuarto tratando de buscar la forma de abrir la puerta (situación al más puro estilo Almodovar) pensé que ya no podía pasar nada más. En un intento que creí inútil intenté girar nuevamente el pomo y para mi sorpresa la puerta se abrió.


Hoy, mientras recogía la cocina y trataba de adecentar un poco el piso para recibir a Caracolina y Laurita que vienen a visitarme esta tarde, de dió por limpiar el baño. ¡En qué hora! Por si no tenía bastante, en un alarde de valentía la ducha se me rebeló y decidió lanzarme el grifo del agua fría y un chorro infinito de agua, también fría por supuesto, a la cara. Así que cuando me recuperé del susto inicial, mi primera reacción fue intentar detener la fuga con las manos (siempre me pareció estúpido en las películas, pero lo es mucho más si intentas hacerlo en realidad); después, mientras me calaba hasta los huesos, buscaba con la mirada la llave de paso del agua del baño. Misión imposible; no hay llaves de paso. Aunque eso no lo supe hasta que saqué a Xurxo de la cama. Mientras el chorro de agua era refrenado con la mampara yo me dediqué a buscarlas en vano por toda la casa. Al final me rendí a la evidencia y decidí cerrar la general. Es decir, estoy en casa sin agua, con una fuga en el baño, es sábado y en 7 horas llegan Carolina y Laurita, y aunque parezca increible, lo que más me preocupa no es cuánto pueda cobrar el fontanero 24 horas al que estoy esperando sino cuál será la próxima aventura que me espera en los 6 días que me quedan en Coruña...

Alves, espero que esto cubra tus espectativas, pero al menos como vuelta al blog después del verano no ha estado mal, no?

domingo 13 de mayo de 2007

Más vale tarde que nunca

Acabo de darme cuenta de que hace una semana fue el día de la madre. No quiero decir con esto que olvidara felicitar a mi madre el domingo pasado, que lo hice; sino que se me había olvidado dedicarle un post a mi mama.


Mi madre es esa mujer que acaba de cumplir los 50 pero está tan guapa como cuando tenía 20; esa mujer a la que le empiezan a preocupar las patas de gallo y las arrugas del cuello; esa mujer increíble que se niega a envejecer pero lleva sus años con una elegancia envidiable. Mi madre es la mujer más maravillosa que existe; la que ha pasado mil penurias a lo largo de su aún corta vida pero no pierde la sonrisa; la que nunca se queja; la que siempre está disponible para una cura de urgencia o un consejo; la que me lleva de compras para que le diga si esta falda le queda bien o este vestido es apropiado para ella; la que me dice que ya está viejita con cara de pena; la que se va a la cama después de un día agotador en el que se ha levantado antes de las 7 de la mañana y ha conseguido administrar el tiempo de tal forma que una superheroina de comic no le llegaría ni a la suela de los zapatos; la que con 23 añitos parió a esta que hoy escribe este pequeño homenaje; la que casi dejó de comer para poder llevarme a una buena guardería; la que nunca me negó nada; la que siempre ha estado ahí, por mal que me haya portado, por daño que le haya hecho; la que se enfrenta a los reveses de la vida con una actitud positiva; la que tiene un buen par y puede con todo y con todos; la que nunca ha llorado en voz alta; la que dejó de fumar para que yo me pusiera a régimen (aunque luego empezara a fumar otra vez a escondidas, ¿o crees que no lo sabía?); la que hacía viajes a Soria sólo para estar conmigo unas horas; la que comparte conmigo cafés con sacarina y algún dulce furtivo siempre con la frase a modo de prefacio de "¿quieres que me muera pronto?"; la que me sigue regañando por tener el cuarto hecho un desastre o por no poner la lavadora; la que me llama cuando salgo de viaje y me pregunta si me he olvidado de que tengo una madre; la que siempre tiene tiempo para mi; la que más se preocupa por mí; la que más me quiere, haga lo que haga, vaya a donde vaya; la que me mantuvo durante mis años de universitaria y lo sigue haciendo hoy dándome cama y comida; la que está deseando que lleguen sus vacaciones para poder ir al mercadillo de los martes; la que nunca pide nada a cambio, la que sacrificó tantas cosas por nosotros...

Esa gran mujer a la que tanto quiero (aunque te lo diga poco).

Qué suerte tengo de que tú seas mi madre, y si algún día yo tengo hijos, me gustaría ser la mitad de buena de lo que tú eres. No sé qué va a ser de mí el día que me faltes...


No te imaginas lo orgullosa que estoy de tí. ¿Y tú? ¿Estás orgullosa de mi?

martes 1 de mayo de 2007

1 de mayo

Hoy es 1 de mayo, día del trabajo, o del trabajador, o como dice el chiste del periódico de hoy, el día del trabajo (a destajo, para poder pagar lo que debemos al banco). Y mientras los de cece-oo, como diría aquel del telediario, recorren con pancartas la Gran Vía, nos enteramos de que tenemos una nueva infanta, que se va a llamar Sofía, como la abuela materna... Me abstendré esta vez de dedecarle el post a la nueva criatura, porque esta vez seguro que no me iba a comportar con tanta educación y cortesía como con su hermana mayor.

Y yo sigo con el periódico de hoy, que me informa de que en León somos pioneros en un proyecto de vigilancia aérea sin piloto, o sea, que tenemos 3 aviones de papel sobrevolándonos para controlar que no hay situaciones de emergencia, catástrofes o incendios.

Y siguen subiendo los tipos de interés y las hipotecas, y mientras tanto el presidente del Banco Mundial se pasea con los calcetines rotos y se pone para la foto sin ningún pudor. Y resulta que sólo el año pasado, casi 2000 jóvenes abandonaron la provincia de León en busca de una oportunidad laboral que, dicho sea de paso, en León no abundan.


Así que no deja de venirme a la cabeza un titular que leí en el mismo periódico hace unos días. Rezaba algo así como "Los jóvenes conjugan el verbo marchar de León".

Marchar, y no marcharse. Marchar, como Napoleón y Aníbal marcharon con todo su ejército; marchar, como los militares marchan en sus desfiles con cierto orden y compás.


Marchar, ir en su forma reflexiva.

Marchar, andar, funcionar, referido a una máquina.

Marchar... que en una de sus formas coloquiales equivale a sobrellevar una situación más o menos prolongada; o perder en un enfrentamiento.


No sé por qué me da que los jóvenes de León lo que hacemos es aplicarnos la tercera acepción: sobrellevar una situación prolongada y sin intención de cambiar, ni siquiera para peor; y perdemos tiempo y esperanzas al enfrentarnos a la triste realidad: no podemos quedarnos. Porque en León no decimos "me marcho" sino "marcho". Y nos vamos, marchamos.

Marchamos porque no hay nada que hacer aquí; marchamos porque es la única forma de rebeldía posible; marchamos porque queremos trabajar, queremos crecer.

Marchamos, liegeros de equipaje, en busca de El Dorado, sin echar la vista atrás y con la mirada perdida entre el miedo a lo nuevo, a lo desconocido, y la ilusión de que es posible lograrlo.

miércoles 28 de marzo de 2007

Esos pequeños grandes placeres


Meterme en la cama y arroparme, notar la almohada fría en la cara, un pensamiento que me haga sonreir, despertarme antes de que suene el despertador y aprovechar cinco minutos más, el agua caliente de la ducha cayendo por la cabeza, el café con tostadas y mermelada, llegar a la parada del autobús justo cuando aparece en la esquina, una mirada pícara al cruzarte con un extraño en la calle, comprobar que he cobrado, que el camarero sepa cómo me gusta el café, un pincho de tortilla fría con mahonesa, los buenos días del portero, un sms de alguien que sólo quiere decirme que se acuerda de mí, los cafés a las 12 con mi padre, mirar mi reflejo en todos los escaparates y sentirme guapa, ver orgullo en los ojos de quien me mira, un ramo de flores, salir de compras, mis zapatos nuevos, una llamada inesperada, ganar al parchís, una sonrisa, un chocolate con churros, una película de las que hacen llorar, una caricia furtiva, los billetes de avión, la playa, un rayo de sol, las pipas con sal, la coca-cola con mucho hielo y limón, los caramelos de fresa, el tiramisú, acabar un libro, deshacerme de la ropa de invierno, los besos robados, una nueva aventura por la ciudad, descubrir un rincón para llorar, sentirse querido, las vacas de peluche, encontrar a un viejo conocido y descubrir que aún recuerda tu nombre, los calcetines de colores, un capítulo nuevo de Los Simpson, un rato con la rubia, encontrar un atajo, el silencio, una canción de Sabina, saberme las respuestas de los concursos de la tele, hacer algo antes de que me lo pidan, que la ropa huela al perfume de mi madre, tener la clase llena, volver a Soria, mirar fotos viejas, poner la radio y escuchar una canción que me hace bailar, tachar los lunes en el calendario, tomar el sol, los bolígrafos azules, inventar una receta, el pan de pueblo, un piropo, la barba de 3 días, los jueves de cortos por el Húmedo, el agua fría, las bodas, la luz negra de los bares, rascarme la cabeza, los bombones, acabar el crucigrama del periódico...


¿Cuáles son esos pequeños grandes placeres que hacen que te sientas mejor? Cuéntamelos...

martes 30 de enero de 2007

Anuncios por palabras

He decidido esta misma mañana que voy a hacer un módulo de fontanería. Sí, que nadie arrugue el morro y ponga cara de sorpresa. Visto lo visto, es lo mejor, lo más sensato, lo más rentable y lo más adecuado.

Una, que es "asín", tiene aún la esperanza de poder encontrar algún día un trabajo de verdad como traductora, así que tras muchas vueltas, voy a parar a una de esas páginas de búsqueda de empleo que proliferan en Internet. Después de tardar como 40 minutos en rellenar el cuestionario de rigor, sin el cual no te premiten inscribirte en ninguna oferta, desglosar mi currículum y pegar una foto, explicar mi experiencia profesional y escribir una curradísima carta de presentación, accedo por fín a la página de búsquedas.

Primer reto: seleccionar palabra clave. Después de mucho pensar... introduzco (con mucho miedo) la pralabra "traductor".
Segundo reto: seleccionar provincia. Vamos a probar primero con la mía, que me pilla más cerca.
Tercer reto: seleccionar categoría. Mmmm... inocente de mí, pensaba que traducción sería suficiente categoría, pero resulta que no, que ni siquiera la consideran, así que decido dejar la casilla en blanco y encomendarme a un par de santos para que me ayuden.

Bien. No va mal la cosa. Encuentro un puesto de "profesor y traductor para centro de idiomas". No pinta mal la cosa. Mando mi CV, y una ventanita de color amarillo me informa de que "ahora puede usted hacer un seguimiento del estado de sus candidaturas pinchando aquí". Y yo voy y pincho, claro. Es curiosa la ventanita amarilla, porque además de decirte en qué fecha enviaste el CV, a qué empresa, para qué puesto te dice cuál es el estado de tu candidatura (en bonitos y llamativos colores que te cuentan que si tu solicitud está de color rojo es que has sido descartado, si está amarillo está en proceso, si es verde es que eres finalista y si es azul es que la empresa lo ha recibido aunque no se haya pronunciado aún). Así que después de repetir la operación con varias empresas y otras tantas ofertas me pica el gusanillo y me lanzo a ver cuál es el estado de mi candidatura.

Mi gozo en un pozo. De 14 solicitudes, 9 son rojas (o sea, ni se han molestado en leer mi CV), 4 son azules (bueno, será que el encargado de revisar las solicitudes no ha tenido tiempo aún de revisar su correo) y sólo 1 es amarilla (algo es algo, no? Por lo menos uno se ha interesado por mi, aunque solo sea para justificar el anuncio delante del jefe). Lo que más me sorprende no es que mi candidatura a esa oferta en concreto siga siendo azul (después de una semana, que peazo de café se está tomando el de selección de personal), sino que en la misma oferta hay nada menos que 74 personas. ¡¡Dios bendito!! ¡¡Si yo nunca ví tantos traductores juntos!! ¡¡Que en la facultad solo salíamos 40 por promoción!! ¡¡Y todos en León!!!! ¿¿Y no nos conocemos??

Visto lo visto... seguiré buscando en otras provincias, a ver si hay más suerte, porque está claro que, si después de una semana no han dicho ná, ni bueno ni malo, no lo van a decir hoy. Pa mí que se lo darán a la novia del dueño, f´íjate tú... y no quiero ser mal pensada pero...

Ahí voy, nueva búsqueda.
Criterio de búsqueda: traductor
Provincia: TODAS!!! me da igual, pero que me den trabajo, coño!!
Bueno, bueno! Mira lo que tenemos por aquí! Traductor técnico en San Sebastián de los Reyes... en Madrid... en Barcelona... en Requena... en Zaragoza... Coño! En Zaragoza!! Yo siempre dije que los mañicos son especiales, pero no sabía hasta qué punto... Al principio tengo la impresión de no haber leído bien el anuncio, porque la página muestra lo que se ve a continuación:


30/01
Peón traductor de inglés
ZARAGOZA
START PEOPLE ETT - ZONA NORTE


¿Peón traductor? ¿Eso qué es? ¿Un aprendiz de traductor?
Pincho en el enlace, para salir de dudas... y me encuentro con esto:


Peón traductor de inglés
Fecha de la oferta: 30-01-2007
Nombre de la empresa: START PEOPLE ETT - ZONA NORTE

Web de la empresa:
www.startpeople.es
Número de trabajadores: 620
Sede central en: Barcelona
Descripción de la empresa:
Start People es una Empresa de Trabajo Temporal, resultado de la unión entre dos de las empresas más significativas del sector: People y Creyf´s.Nuestro trabajo consiste en seleccionar y contratar trabajadores para ponerlos a disposición de nuestras empresas clientes cuando lo necesiten.Tú serás el primer beneficiado de trabajar con nosotros, con Más y Mejores oportunidades de trabajo:- Tenemos 9.000 empresas a las que prestamos servicio- Contratamos a más de 130.000 personas al año- Tenemos más de 140 oficinas en toda España.Bienvenido a Start People!!!!!!!!!
Ubicación
Población: Zaragoza
Provincia: Zaragoza
País: España
Descripción
Puesto vacante: Peón traductor de inglés
Categoría: Otros
Subcategoría: Sin especificar
Número de vacantes: 1
Descripción de la oferta: Peón traductor de inglés para importante empresa dedicada a la reforma integral de tiendas.Disponibilidad para viajar a Londres de 2 a 4 semanas, gastos pagados.

Tareas : Funciones de traductor y de peonaje ayudando a los oficiales.
Salario : 7,9€ / brutos horas.
Requisitos
Estudios mínimos: Educación Secundaria Obligatoria
Experiencia mínima: No Requerida
Imprescindible residente en: Provincia Puesto Vacante
Requisitos mínimos: Dominio de inglés y disposición para realizar tareas de peón.
Contrato
Tipo de contrato: De duración determinada
Duración: 2 a 4 semanas
Jornada laboral: Completa



Ostia!!!! Peón de albañil que además sea traductor de inglés!!! Lo nunca visto, eso ya es rizar el rizo, no? Y no pedirán también que tenga conocimientos de cardiología y cartografía, por si acaso? Ya puestos a pedir...
Y lo mejor... lo descubro a medida que leo una y otra vez la descripción del puesto. Verbigracia:
1. Peon traductor de inglés para importante empresa dedicada a la reforma integral de locales. No sabía yo que los albañiles tuvieran una asignatura troncal de este tipo, en todo caso optativa, no? Vamos, yo me planteo ser peón de albañil y en el plan de estudios me ofrecen traductor de inglés o fraguado rápido de masa y adobe como asignaturas... y me lo pienso, eh?
2. Disponibilidad para viajar a Londres entre 2 y 4 semanas. Claro, es que el ladrillo en España está mu mal, ya se sabe, sin especulación urbanística ni ná de eso... mejor nos vamos unas semanitas a Londres y vemos como está el panorama por allí.
3. Funciones de traductor y peonaje ayudando a los oficiales. Y mi pregunta inmediata es... ¿Se vestirá de traje y corbata para ejercer de traductor o mejor el fácilmente identificativo mono azul de los albañiles? Porque traducir vestido de azul me resulta gracioso, pero lo de poner ladrillos con la corbata y los mocasines... como que no lo acabo de ver.
4. Salario: 7.90€ brutos/hora. 7.90 BRUTOS/HORA!!!!! ¿¿Pero qué es esto??

Juro que es verídico, que no me he inventado nada; para curiosos, mitómanos y aburridos en general, pinchad en www.infojobs.net e introducid los criterios de búsqueda que detallo más arriba... y me lo contáis.

Yo, después de esto no se si escribir una carta al periódico, al Ministro de Trabajo, al de Cultura o directamente al Presidente, porque imagino que reclamar a la empresa es perder el tiempo y mi inspiración, que me sirve al menos para desahogarme aquí. Eso sí, por si acaso ya estoy buscando centros de enseñanza que impartan módulos de fontanería. Ya me veo:
"Sí señora, le cambio el sifón del fregadero y mientras tanto, si quiere, me trae a los niños que hacemos un repasito a los tres tipos de condicionales del inglés y les voy enseñando el rosa-rosae, que total por el mismo precio..."

Si es que con cosas así se le quitan a una las ganas de ser decente y me dan ganas de dedicarme a robar bancos.
Mamá, perdóname por aprovechar así la educación que me has dado; papá, perdóname por los disgustos que te dí por tanto suspenso... pero es que me paro a pensarlo y total... si no me pillan me forro y si me pillan me meten a la sombra una temporada, lo que no deja de ser una suerte, porque según están los precios de los pisos y de las hipotecas la idea de tener techo sin pagar un duro como que seduce, y ya no hablemos con eso de cobrar todos los mesecitos así por la cara; como el paro pero sin trabajar.

Que me esperen Roca y Cachuli que en breve me voy a hacerles una visita... por delincuente, porque hoy en día, siendo honrado y trabajador no llegas ni a limpiabotas. ¿Y aún se extrañan de que aumente el índice de alcoholismo entre los jóvenes? Si es que después de ver esto, lo raro es que todos los menores de 45 no hagamos una guerrilla callejera, y no que nos demos al alcohol y a la coca, que al menos eso te hace olvidarte por un rato de lo mal que están las coas ahí fuera.

jueves 11 de enero de 2007

Teatro Emperador


72 días sin Teatro Emperador...
72 días sin sueños.

¿Será por eso que las gárgolas han decidido lanzarse al vacío desde lo alto de la catedral?
¿Será por eso que los termómetros marcan unos inusuales 9ºC en pleno enero leonés?

Será por eso...

viernes 15 de septiembre de 2006

Punto... y seguido?


Qué fácil es a veces poner punto final. Situaciones, amistades, proyectos, lugares... de un plumazo se pone punto final y empezamos a escribir la historia de nuestras vidas en un renglón aparte, en una hoja aparte, en un cuaderno nuevo que aún huele a papelería y cuyas hojas virginales ofrecen sus cuadrículas inmaculadas.
Ponemos punto final a lo que no nos gusta, no nos beneficia, no nos aporta nada...

Otras veces el punto final se convierte en punto y aparte. En un adiós pero hasta la vista. En nos vemos, en volveré pronto.

Mi primera coma dio lugar al punto y aparte el 28 de septiembre de 1998. Dejé mi León lindo y querido y aterricé en tierras celtíberas a orillas de Duero. La coma dio lugar al punto y coma; una especie de idas y venidas atravesando castilla en tren y autobus. Durante 7 años el punto y seguido fue León; las oraciones activas compuestas subordinadas y con atributos, Soria. El sujeto pasivo, por supuesto, yo. Y después de activas y pasivas, coordinadas y yuxtapuestas, subordinadas de tiempo, lugar y modo y relativas, complementos agentes y tiempos verbales simples y compuestos los puntos suspensivos. El punto y aparte se convirtió en punto y seguido; continuar donde los dejamos, reenganche con sujeto elíptico y antecedente. Versos libres alejandrinos y rima asonante A-B-B-A.

Y nuevamente dos puntos: coherencia y cohesión textuales en el párrafo, León rima con Soria en temperatura invernal y uno y otro son referente y antecedente, origen y destino intercambiable en el mismo tomo alfabético de la enciclopedia Larousse. Lo que empieza por L acaba por A y viceversa. Sin embargo esta nueva composición ya no tiene los componentes básicos de la trama; hay planteamiento, y desenlace, pero falta nudo o desarrollo. Puntos y comas, paréntesis y diéresis en agudas, llanas y esdrújulas pero el personaje principal se pierde en frases inconclusas sin circunstancial de compañía.

Dejé un párrafo inconcluso; con emoción y con final abierto. Y ahora el gran dilema: ¿sigo con la coma y la yuxtaposición o pongo un punto final tras la A de Soria?
En ocasiones así, en las que me pierdo en análisis sintácticos y comentarios de texto sin diccionarios, echo de menos la simplicidad de mi formación en ceros y unos.

(¿Algún informático me enseña a traducir?)

miércoles 13 de septiembre de 2006

¿Y si...


¿Y si de pronto un día un Ángel apareciera en tu vida?
¿Y si de pronto ese Ángel te cambiara la sonrisa?
¿Y si el Ángel estuviera aquí para invitarte a dar un paseo por las nubes?
¿Y si pudieras despegar los pies del suelo?

¿Opondrías cierta resistencia?
¿O por el contrario cerrarías los ojos entregándote a la brisa de su aletear?
¿Tomarías su mano a ciegas?
¿O te lo pensarías un poco?

¿Y si al rozar su mano se te erizase el vello?
¿Y si te recorriese un escalofrío cada vez que se apareciera ante ti?
¿Y si mirar sus ojos te transportara a mundos lejanos?
¿Y si su sonrisa fuera capaz de borrar de un plumazo todos los nubarrones?

¿Te lanzarías al abismo?

Llueve sobre mojado


Llueve sobre mojado
Hay una lágrima en el fondo del río
de los desesperados,
Adán y Eva no se adaptan al frío
llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
ya no sabe a pecado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

Al asesino de la cola del cine
El Padrino Dos le ha decepcionado,
Los violadores huyen de los jardines,
Llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
sueños equivocados,
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

Y, después de llover,
Un relámpago va
deshaciendo la oscuridad
con besos, que antes de nacer,
morirán.

Ayer Julieta denunciaba a Romeo,
Por malos tratos, en el juzgado,
cuando se acuestan la razón y el deseo
llueve sobre mojado.

Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
cosas de enamorados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

La última guerra fue con mando a distancia,
el dormitorio era un vagón de soldados
por más que llueva y valga la redundancia,
llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
uno y uno son demasiados,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

Y, al final, sale un sol
incapaz de curar
las heridas de la ciudad,
Y se acostumbra el corazón
a olvidar.
Dormir contigo es estar solo dos veces,
es la soledad al cuadrado,
todos los sábados son martes y trece,
todo el año llueve sobre mojado.
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
cada cual por su lado,
bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,
llueve sobre mojado.

Y... colorín colorado,
este cuento se ha terminado.

martes 12 de septiembre de 2006

Volver a empezar

La vida se compone de retales y esbozos que, como todo, tienen un principio y un fin. Son etapas que se van quemando, quedando atrás para dejar paso a las nuevas, a nuevos ciclos, a nuevos acontecimientos, a nuevas formas de enfrentarse a ellos.

En la mitología griega, el CAOS era la sustancia primordial de la que nació el universo. La teoría del caos afirma que todo movimiento desencadena una serie de acontecimientos: "Un ejemplo de tal sensibilidad es el así llamado efecto mariposa, donde el aleteo de las alas de una mariposa se supone que crea delicados cambios en la atmósfera, los cuales durante el curso del tiempo se modifican hasta hacer que ocurra algo tan dramático como un tornado. La mariposa aleteando sus alas representa un pequeño cambio en las condiciones iniciales del sistema, el cual causa una cadena de eventos que lleva a fenómenos a gran escala como tornados. Si la mariposa no hubiera agitado sus alas, la trayectoria del sistema hubiera podido ser muy distinta."

Algo semejante es lo que ocurre cuando te vas de casa y decides regresar al cabo de un tiempo. El efecto mariposa se manifiesta de inmediato. La mariposa es el hecho de haberte ido de casa; el primer mes todo sigue igual, pero sin tí; el segundo mes tu madre empieza a hacer pequeños cambios en tu "espacio vital" (tu habitación) porque ya no la usas a menudo; el tercer mes en tu habitación se abre, por primera vez, la tabla de la plancha. Cuando vuelves a casa en navidades te das cuenta de que hay algo que no encaja, algo que sabes que no debería estar ahí y sin embargo está. Además empiezas a buscar tus cosas en los lugares donde antes estaban y te das cuenta de que el cajón de los calcetines ahora alberga toallas (primera incongruencia); las perchas donde colgaste el abrigo ahora muestran el vestido de la boda de la prima Emilia y un chambergo con olor a antipolillas que lucía tu padre cuando los beattles arrasaban en las pistas de baile (segunda incongruencia); pero al fin y al cabo te das cuenta de que sólo vas a estar en casa dos semanas, asi que no le das mucha importancia.

Llega semana santa y al llegar a casa ves que tu cama es ahora un "sofá de la siesta", tu escritorio se ha convertido en la mesa de dibujo de tu hermano y tus cosas han sido relegadas "al tercer cajón del armario".
-Bah- piensas, - total, en una semana me voy...

Junio, fin de curso, exámenes y vuelta a casa. Llegas cargada de maletas con unas ganas terribles de volver a ocupar tu habitación y... ¿qué te encuentras? Que tu habitación es un zafarrancho de combate! Menos lo que tú dejaste allí hay de casi todo; al irte dejabas (muy ordenado, por supuesto) una cama, el escritorio, la silla, el ordenador, libros y apuntes pasados, CDs que no te llevaste porque ya no cabían en la maleta, ropa estratégicamente doblada en el armario y el pijama debajo de la almohada, un compartimento en el armario del baño con todos tus potingues, la servilleta echa un nudo en el cajón de la mesa de la cocina y fotos de amigos/as , novios/as, conocidos pegados en la pared. Ahora la miras y no la reconoces: la pared sigue siendo del mismo color (es lo único que sigue como lo recuerdas), pero las fotos han sido tapadas por calendarios y posters varios; la cama ha dado media vuelta y ahora ocupa un espacio mínimo pegada a la pared, que así sirve de sofá (¿para qué?); el escritorio está "excesivamente ordenado", los cajones ya no tienen cuadernos, tijeras, bolis de colores, el taco de post-it, la grapadora y la agenda (por cierto... dónde está mi agenda?), la silla se ha reproducido por esporas y ahora tiene carnet de familia numerosa (hasta 4 sillas llegas a contar), la tabla de la plancha se ha hecho fuerte en un rincón y amenaza con atrincherarse; el armario es un colorido muestrario de toallas, sábanas, manteles, abrigos con solera, tus libros ya no están ahí, hay una fila extra por delante con las nuevas adquisiciones familiares; las pertenencias que dejaste en el baño se camuflan (acojonadas las pobres) entre cepillos para los zapatos y el paquete de papel higiénico; y por supuesto, tratar de buscar tu servilleta en la cocina es casi un trabajo hercúleo.

Pues bien, añádase a este cóctel una ausencia permanente de 8 años y ¿qué obtendremos?

Que llegas a casa y lo primero que te dice tu madre es: Niña, no me desordenes la habitación que la tengo muy colocadita y limpia. Así que, armándote de valor, empuñas la maleta y avanzas por el pasillo con temblores en las rodillas y la boca seca. Empiezas a pensar "la reconoceré? me reconocerá ella a mi?". Llegó el momento, final del pasillo, la puerta está abierta, invitándote a entrar, huele a limpio y a escoba de madre, respira hondo, gira la cabeza a la izquierda con miedo, atrévete a dar el primer paso... ya estás dentro, todo parece normal, más o menos, bien, no ha sido tan duro. Abres la maleta para sacar las camisas y todo lo que se puede arrugar y al abrir la puerta del armario... tu gozo en un pozo: está invadido. Buscas soluciones alternativas (requisar perchas adicionales en el armario de tu hermano y hacerles un hueco en el tuyo, con miedo por si se revelan los abrigos de tu madre y linchan a tus pobres faldas) y la primera fase concluye con OK en el frente. Segunda fase: abrir los cajones para meter los vaqueros. Retirada obligada; está todo lleno, no cabrían ni los tangas, así que desistes, segundo cajón: lo mismo, ni sacando la mitad te cabría algo; tercer intento, tercer cajón: muerte por KO. Optas por volver a meter los vaqueros en la maleta y la camuflas bajo la tabla de la plancha. Ponte cómoda y a charlar con la mama. ¿Y mis zapatillas? Mama... ¿y mis zapatillas? Ah, sí, hija! están en la terraza, como las lavé en navidades y no las volviste a usar...

Pero lo mejor no es eso, sino cuando tu madre, al poco de llegar, se asoma a lo que era tu habitación y con una mano en alto y los ojos en blanco te dice: "Niña! Pero ya estás dejando mierda por el medio? Haz el favor de sacar las cosas de la maleta y guardarla!" Vale, mami, pero... dónde???? "Si es que eres tan desordenada... no se puede colocar nada en esta habitación porque en cuanto llegas ya lo tienes todo por ahi desparramado!" Mamá... no puedo sacarlo porque no tengo sitio donde guardarlo... "Siempre poniendo pegas, desde luego hija, te vale cualquier excusa. Más te vale que vayas espabilando porque cuando tengas tu casa, como sigas así de caótica, no vas a encontrar nada"...

Gráfico, ¿verdad? Pues no me he inventado nada. La historia de mi vida ha sido así una vez al año desde 1998. Llegó el 2005 y con todas mis maletas me presenté otra vez en León, conseguí hacerme mi sitio en mi habitación y cuando ya había logrado que mi padre no fume dentro me toca irme otra vez. La buena noticia es que dentro de 2 semanas vuelvo a reconquistar mi territorio, y para prevenir disgustos he ido dejando cada vez más cosas en casa, solo para que mi madre se vaya haciend a la idea de que mi cuarto es demasiado pequeño para albergarnos a la tabla de la plancha y a mi, una de las dos tendrá que batirse en retirada...

Por el estado de mi cuenta bancaria espero que sea la plancha.

martes 5 de septiembre de 2006

Oda a los viejos amigos



Hace años todos los veranos pasaba un mes en una playita de la costa pontevedresa. Allí conocí a ciertos muchachillos imberbes por entonces que se han convertido hoy en hombres de pelo en pecho (y mierda en las rodillas), aunque he de reconocer que el tiempo ha pasado por todos.

De todos ellos, al único que sigo aburriendo casi a diario con mis historias es mi incondicional Diego (Keko para los amigos, al menos por entonces), poco amigo de palabras pero buen compañero de camino a lo largo de estos escasos 13 años; que nunca olvidó un cumpleaños y siempre firmó una postal navideña que guardo con cariño quizás en recuerdo de aquellos buenos viejos tiempos.

Quiso el destino que nos volviéramos a reunir, 13 años después, en Ponferrada; sirvió de intercesor el Maestro Sabina, al que ambos admiramos; y como garantía un par de entradas sin las que sería imposible presenciar la azaña. Y quiso el tiempo pasado que las arrugas no nos castigaran demasiado y las canas perdonasen nuestras cabelleras, más corta la suya, más rubia la mía. Más altos, más "hombres", más viejos, igual de pobres, pero con mil anécdotas por recordar y la promesa de un nuevo encuentro. Eso sí: ¡esta vez que no pasen otros 13!

domingo 3 de septiembre de 2006

¿Quién coño me ha robado el mes de abril?


A las 22.40 saltó al ruedo el Maestro;
casi taurino en la noche ponferradina
para deleitar a propios
y ajenos con sus rimas.

Sus músicos no mercenarios
alentaron al maestro sobre el escenario,
y abajo en el gallinero, una marea
de bombines negros coreaba y saltaba
al son de su garganta aguardentosa y castigada.

Recordó Sabina sus tiempos de Mandrágora,
cuando acompañado de los otros dos mosqueteros
pasó noches de cante jondo en algún garito templario,
antes de que sus canciones fueran tan suyas,
números rojos arrabaleros.

Llegó y convenció el de Baeza,
y nos sobraron los motivos
para lanzar al republicano una colección
variada y multicolor de ropa interior
que prometió entregar a una ONG
de Tetas Sin Pezón.

No faltaron rumbas, ni color,
hasta una sotana eligió
como atuendo el señor Pancho,
hermano y cofrade mayor .

Amenazó con irse por peteneras
sin despedirse de los parroquianos
y no le perdonaron al pirata cojo
semejante ordinariez, cantando
a la bandera que exhibía tres colores
morado, amarillo y rojo.

¡Joaquín Sabina
así no se termina!
coreaba la multitud;
"Antes de que me despidáis a zapatazos
nos quedamos aqui otro rato"

La princesa de la boca de fresa
sirvió de cuasi despedida
mientras el maestro acalaraba la voz
con cubatas y rock'n roll.

En capilla estaban los artistas
antes de torear en las Ventas
y así lo hizo saber en las dos horas y media
que duró su recital en la calle melancolía.

Su ruido tan huérfano de padre
taladró nuestro corazón podrido de latir
y resumiendo se fue...
¡así estoy yo sin tí!

Que no le falte tabaco negro al Maestro,
que le siga temblando la voz,
que perdonen él y sus fans mi osadía
tratando de emular sus versos
pero yo sí puedo decir
que esta boca es mía.

jueves 3 de agosto de 2006

Presunto homicida


Leo horrorizada en el pais (www.elpais.es) que ayer murieron a manos de sus maridos dos mujeres, una en Canarias y otra en Andalucía.

Lo triste no es que mueran, que lo es y mucho, sino que ya no nos sorprende, ni su muerte ni la brutalidad con que sus amantísimos esposos decidieron acabar con ellas.
Una con 172 puñaladas en su cuerpo mientras su hijo estaba en la calle; la otra junto a su sobrina de 4 años y dejando una nena de 2.

Y me resulta curioso que los "presuntos" homicidas encontraran más valiente suicidarse a continuación. "Presuntos" porque hasta que no se demuestre lo contrario, so ninocentes y hay que tratarlos con respeto y delicadeza; sí, la misma que ellos tuvieron para con sus mujeres; la misma delicadeza con que se entretuvieron en afilar la hoja de sus cuchillos en el cuerpo de sus esposas; el mismo respeto con que trataron a la madre de sus hijos mientras acababan con su vida. "Presuntos" porque no han confesado el crimen ni se han presentado pruebas que los inculpen. "Presuntos" porque hay que tener cuidado con lo que decimos, no vayamos a causarles un daño psicológico importante a ellos y a sus familias.

Yo, con su permiso, voy a denominarlos también "presuntos"; haciendo gala de mi don de lenguas me apropiaré de una palabra portuguesa muy adecuada a este contexto, pues presunto en portugués, significa CERDO. Así pues, me parece que denominarles "presuntos" homicidas, al fin y al cabo, no es tan descabellado.

miércoles 2 de agosto de 2006

Óxido en los bolsillos

Se me ha oxidado el bolsillo.

No sé como ha sido, no sé cuándo pasó, pero esta mañana, al meter la mano en el bolsillo del pantalón me encontré una capa de herrumbre rugosa y dura.

Igual fue el cubito de hielo que me diste hace dos semanas, en aquella discoteca; y con el aire del mar se fue oxidando.
O igual fue el agua del río, cuando lo cruzamos para cazar mariposas con las manos.
No... creo que ha sido la lágrima que se me cayó anoche.
Ya sé que juré no volver a derramar ni una sola, pero es que...


Se me ha oxidado el lagrimal.

Tampoco sé cómo ocurrió ni a qué se debió, sólo sé que se me ha oxidado el lagrimal.

Y no veas cómo escuece intentar quitar la herrumbre para llorar. Las esquirlas se van comiendo el verde de mis ojos y ya parecen oxidados también, a fuerza de contagiarse del marrón anaranjado que se acerca.

Igual así dejo de llorar... porque duele intentarlo.

Se me ha oxidado también la mano derecha.
De tanto limpiar lágrimas oxidadas y sacar óxido de los bolsillos acabó por contagiarse.
De tanto escribirte mares de angustia acabó por tomar la tonalidad anaranjada de los clavos viejos.
De tanto recordar su paso por tu espalda mojada y echar de menos su tacto.
De tanto añorar risas y caricias.

Ahora sólo espero que se me oxide también el ventrículo izquierdo, ese que siempre me recuerda que la vida es sueño y que los sueños, sueños son.

Y mientras te sueño, no siento el frío ni su olor.

martes 1 de agosto de 2006

Insurreción


¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tu creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección
.

lunes 31 de julio de 2006

Un día de estos...


Un día de estos...
...decidiré si el café me gusta más con leche o solo; si el azúcar sabe mejor que la sacarina; si el rojo es mi color favorito.
Un día de estos...
...sabré si soy amiga o enemiga; si vengo o si voy; si subo (como los gallegos) o si bajo.

Un día de estos...
...regaré las plantas...
...compraré el periódico...
...iré al mercado...
...bajaré la basura...
...limpiaré los cristales...

Un día de estos...
...me pararé a pensar...
...escribiré un libro...
...plantaré un árbol...
...tendré un hijo...

Un día de estos...

jueves 15 de junio de 2006

Aprendí y decidí


Aprendí y Decidí...
Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...
Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de serfeliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades.
Y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar...
Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.
Me dejó de importar quién ganara o perdiera...
Ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima...
Sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento...
"El amor es una filosofía de vida".
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasadosy empecé a ser mi propia tenue luz de este presente...
Aprendí que de nada sirve ser luz sino vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar...
Ahora simplemente duermo para soñar...

Walt Disney

Minutos de relax con café


Nada como una bonita imagen para dejar volar la imaginación y desconectar durante unos minutos del ruido del tráfico, los papeles de encima de la mesa o los tonos del teléfono.

martes 30 de mayo de 2006


Las sábanas se le pegaban al cuerpo; había sido una noche muy calurosa. Abrió los ojos y luchó contra la claridad que se colaba por las rendijas de la persiana. ¿Qué hora sería? Buscó a tientas el despertador; las agujas marcaban las 6:53. Aún tenía media hora. Se dió media vuelta y se deshizo de la sábana. En aquel lado de la cama aún se notaba fresco. Acurrucó la cabeza en la almohada y cerró los ojos. A su mente acudió el recuerdo de una noche donde se mezclaban olores y sabores de amargo regusto. Las malditas sábanas rezumaban sudor y todo su cuerpo parecía preso de un recubrimiento acuoso y salado. La cabeza le daba vueltas. Volvió a abrir los ojos; el despertador marcaba las 6:59. Se incorporó. Observó la foto que colgaba de la pared y sonrió. De su derecha llegaba el sonido de una respiración lenta y profunda. Se preguntó qué hacía aún allí y le clavó la mirada en la nuca. Decidió levantarse. Antes de ir a la ducha pasó por la cocina; abrió el grifo y dejó correr el agua, necesitaba aclarar un poco la garganta y de paso las ideas. De la habitación llegó un gemido y sonrió sin saber muy bien porqué. Ya en el baño, mientras la ducha escupía su lluvia sanadora se miró en el espejo. Ya no era joven, pero su cuerpo aún resultaba apetecible; y los pliegues que adornaban su cara le conferían un aire de madurez prematura. La vida a veces jugaba malas pasadas y cada una de ellas estaba marcada en su rostro, unas alrededor de los ojos, otras en la comisura de los labios, las menos en la frente... Descubrió una cana. Dos. Tres. Mejor no sigo buscando, se dijo. Bajo la ducha dejó que el agua arrastrara sudor, lágrimas y penas. Con la mente en blanco apoyó las manos en la pared y miró el desagüe. Le pareció ver que por él se colaban agua, miedos y parte de su vida; creyó intuir entre el caudal las palabras que le habían faltado la noche anterior y un acto reflejo le obligó a inclinarse para recogerlas. Si pudiera volver atrás unas horas... si pudiera volver atrás... La toalla se ciñó a su cuerpo casi como por arte de magia; se dió cuenta de que volvía a actuar de forma mecánica. Volvió a la habitación, se sentó al borde de la cama y se dejó caer sobre el bulto que había a su lado. Olía a noche, a boca seca, a "déjame dormir un rato más", olía a "¿qué hora es?".

- Buenos días- le dijo.
Un gruñido fue la única respuesta. Luego se acomodó bajo la sábana y colocó la almohada sobre su cabeza.

-Demasiada luz, ¿verdad?
Otro gruñido.

Se acercó al armario y se dedidió por unos pantalones negros de pinzas y una camiseta roja. Luego subió la persiana, retiró la sábana que cubría al bulto de la cama, se quedó en pie con los brazos cruzados frente a la cama y sin mirar a ningún punto más que el infinito dijo "Se acabó".
Los 78 kilos que ocupaban su cama se giraron y sus ojos se encontraron. "¿Se acabó?" En su cara el reflejo de la incredulidad iba mutando en desconsuelo.

- Se acabó- repitió. - No lo soporto más. Se acabó. No, no protestes; mañana mismo nos volvemos a casa.

lunes 29 de mayo de 2006


Ahora resulta que me llueven los trabajos. Ya me decían que cuando te llaman de un sitio, al dia siguiente tienes otras 14 ofertas de trabajo, pero no me lo quería creer. Y ahora no me ha quedado más remedio que creermelo.
Aún no acabo con el libro y me dan la beca de la FUNGE para trabajar, y en cuanto me la dan y empiezo me llaman de la Escuela de Turismo de León para dar clases de inglés el próximo curso. ¿Alguien me ve a mi de profesora universitaria enfrentándome a una clase de 35 fieras de 18 añitos, niños de papá, enseñando inglés? Pues ya podéis empezar a verme así y a tratarme de usted, que esto es un grado. No todo el mundo llega a profesor universitario, y aquí una servidora, sin comerlo ni beberlo, se ve de pronto formando parte de ese cuerpo al que durante 7 años me he dedicado a despellejar y criticar; a ese cuerpo al que he aburrido con tutorías inservibles para hacer la pelota y así ganar el favor; ese cuerpo cuyos antepasados difuntos deben estar aún revolviéndose en sus tumbas de todo cuanto me acordé de ellos tras consultar listas de calificaciones; ese cuerpo del que solemos decir que viven como dios... Pues ahora yo soy de esa élite, así que ojito con acordarse de mi madre si no es para bien!

Aún no sé si seré capaz de domesticar a los niños bien de León, pero por intentarlo que no quede. Por cierto, se admiten sugerencias para salir viva de ahí.

viernes 26 de mayo de 2006

Mulder y Scully

Desde que curro en Soria y tengo un compañero de despacho que haría las delicias de miles de niñas, no tengo tiempo para aburrirme. Y es que nos dedicamos, entre otras cosas claro, a desayunar durante una hora, a meternos puñaladas el uno al otro y sobre todo a reirnos mucho. La última fue por las fotos de más abajo; quien tenga ojos para ver... que no diga ná.


No me digáis que no me doy un aire a la Scully... Claro, que lo mejor fue verme como cheerleader, desde luego, me sienta bien la ropa deportiva, creo que definitivamente voy a renovar mi fondo de armario.

martes 2 de mayo de 2006

Curro y Manuela



Por si alguien aún no lo sabe, soy traductora. Dudo mucho que a estas alturas quede alguien sin saberlo, pero por si acaso os refresco la memoria: SOY TRADUCTORA. Y desde noviembre traduzco un libro titulado "The Scientific Conquest of Death", a vr si acabamos de una vez y podéis correr a comprarlo para darme algo de beneficio, porque si no... me parece a mi que no voy a sacar ni para pipas, pero bueno, ese es otro cantar.

Resulta que traduzco, inocente de mi, algo que por suerte o por desgracia no está demasiado implantado en el mercado hispanoparlante: la criónica. O sea, el arte de congelar cuerpos para resucitarlos (reanimarlos en realidad) cuando la ciencia y la tecnología encuentren la cura para el mal de que murieron. Y lejos de lo que pudiera parecer, no es tan fácil. No lo es porque hay infinidad de términos y matices que no acaban de cuadrar y a los que hay que dar miles de vueltas hasta encajarlos en su sitio. Pero claro, si partimos de la base de que esos cuerpos no se congelan sino que se "criopreservan", ya nos podemos hacer a la idea de lo simple que es el tema.

Por eso no dejó de hacerme gracia lo que ví hace unos días en el telediario (o igual no era en el telediario, no se); resulta que un pobre hombre tenía varios perros que recoge de la calle y cuida y alimenta. Y resulta que los vecinos no debían estar demasiado contentos con esto, porque de pronto un día aparecieron muertos dos de sus perritos; Curro y Manuela. Y con esto, el buen hombre se dedide a meterlos en sendas bolsas de plástico y al congelador; sí, al congelador, como quien mete un hueso de ternera y un trozo de morcillo para el cocido. Y todo con la esperanza de que cuando prospere el juicio puedan sacar muestras de sangre de sus perros para demostrar que fueron envenenados.

Qué listo el buen hombre, que entendió que la forma de conservarlos era congelarlos (lo que
venimos llamando "sapiencia popular"). Y yo, que me vuelvo loca con el libro de los congelaos (o sea, el de la criónica) voy a tener que ir a entrevistarme con este señor para que me cuente los secretos.

En fin, que voy a seguir con los crionizaos, a ver si solo de pensar en el frio que tiene que hacer en esas cápsulas me refresco, que este calor no puede ser bueno para nada. Por cierto, que no me entere yo de que no compráis el libro en español, que como no se vendan como mínimo un millón de ejemplares puede correr la sangre por aquí...!

viernes 28 de abril de 2006

De Misses y otra fauna

Bien sabe dios que apenas veo la tele, pero hay cosas que son de obligada asistencia, véase: cualquier partido que pierda el Real Madrid y lo de las misses. Lo de los partidos, no por nada en especial, simplemente por ver como los merengues esos pierden; la verdad es que prefiero ver un partido de volley o incluso natación (hasta paso por ver los octavos de final de la liguilla de ascenso a tercera regional de Coca-cola, pero frontón no, por favor) pero si el madrid pierde... no me lo pierdo. Y si puede ser en un bar de parroquia madridista, mejor aún.
Pero lo de las misses... ahí si que no me despego de la tele, no es negociable. Tengo que verlas a todas y sacarles pegas a las pobres chicas. Bueno, y ahora que Telecinco ha decidido televisar también lo de los misters... uffff, con más razón aún, aunque sean feos como pegarle a un padre con un calcetín sudao, pero eso de que salga "...Mister León..." y decir "otiaaaaaaaaaa, que lo conozco!!", o lo que es peor "...Mister Soria..." y pensar "madreeee, que este canso me estuvo dando la vara hace unos meses en el Cadillac... ahora me voy al salsa rosa a contarlo y me monto en el dolar". Pero bueno, que al día siguiente yo ya no me acuerdo de quién es el guapo oficial de España ni la mona monísima de turno, porque no acostumbro a retener información no relevante en mi cabeza.

Pero aunque no quieras, abres el periódico del dia siguiente y te encuentras de morros con ellos. Bueno, al día siguiente y durante tres meses! Y por si fuera poco, los del tomate se ensañan y hacen un concurso paralelo: Miss FEA. Flipa, miss FEA! Pero bueno, ¿sabrán lo que dicen? Decir que la de Ceuta es fea es casi un delito, con lo mona que es esa niña! Y encima es una cachonda y se lo toma con guasa! Hace no muchos días vi en una revista que comparaban a la ganadora con mis Ceuta, y a la pobre la ponían a escurrir (que si tiene celulitis, que si tiene mucho pecho, que si esa tripita hay que rebajarla, que si la nariz es muy respingona, que si las mechas rubias son muy agresivas, que si los tobillos no son perfectos, que si... ufff, mareee). Vale que descataba entre las demás, vale que a lo mejor sus tobillos no son perfectos, vale que quizás de morena estaría más guapa, pero joer, fea fea no es!

Lo que más me llamó la atención no fue que la coronaran fea oficial, sino las razones por las que
lo hicieron. Dicen que tiene el pecho grande (95), que la tripita hay que cuidarsela un poco (talla 40), que las caderas son demasiado anchas (repito, talla 40)... o sea, que es fea porque ¡¡¡está gorda!!! Si es que a eso le podemos llamar gorda, claro. La chica está en su punto, tiene curvas y es una belleza mediterránea, pero gorda.... eso si que no. Que digan que una persona con una talla 50 está gorda, pase; pero que me digan que esa niña está gorda... está como tiene que estar.

Hace nada nos echábamos las manos a la cabeza porque había saltado un escándalo, eso de que las modelos estaban anoréxicas y todas esas cosas, y ahora resulta que se presenta una chica que no gasta una talla 34 y ya está gorda. Que baje dios y lo vea, porque yo no lo entiendo.

¿Qué pasa, que por no llevar una 36 no puedes ser guapa? ¿Está reñido acaso? ¿Que si gastas más de la 40 ya no pueden mirarte a la cara porque das asco, y por tanto ya no eres guapa, aunque tengas unas facciones bonitas, unos rasgos proporcioandos y unos ojos de escándalo junto con unos labios que levantarían a un muerto? No lo entiendo.

Vamos a seguir diciendo que esta chica con cuerpo está gorda y luego nos quejaremos de que las niñas de 14 años hacen régimen porque ya pesan 45 kilos, eso es.

viernes 21 de abril de 2006

Fe de erratas

Tengo que regalar los oidos, o más bien los ojos, a cierta persona que se ha dado por muy aludida con cierto post de los aquí presentes. El post es "Quien da la vez", la persona... pues si no me has amenazado con darme mi merecido por este post puedes destar tranquilo, que no eres tú. Pero si me amenazas cada dos días con una paliza por lo que digo... va a ser que eres tú, no?

Vamos, que una escribe lo que le da la gana porque es "asín" y resulta que nunca llueve a gusto de todos. Si doy caña porque me paso y soy demasiado cañera; si no la doy porque he perdido reprís y ya no gusta, pero el caso es que siempre hay alguien que tiene que protestar. Pero bueno, hoy me he prometido a mí misma (y al implicado, claro) que voy a ser buena y me voy a comportar como lo que no soy, o sea, como una señorita bien.

Antes de empezar debería hacer una lista con todas las cosas que NO PUEDO decir y con aquellas que DEBO decir; es decir: NO PUEDO decir que mi trabajo es una mierda (porque no lo es, eso que que quede bien clarito, que no lo es!); DEBO decir que mi trabajo es el mejor del mundo mundial porque tengo un jefe que es la bomba y que además de valorarme por mis cualidades profesionales me aprecia como persona...

Ufff, me parece que lo estoy arreglando. A ver, segundo intento: NO PUEDO decir que no estoy contenta con mi trabajo (que sí que lo estoy, quede claro también); DEBO decir que el ambiente es muy bueno y sano, que no hay presiones por parte del superior...

Ná, que hoy no tengo el día, ya ve usted!

El caso es que desde que mi socio (que no jefe, sino SOCIO, palabras suyas no mías!) vió lo bien que hablo del estado nacional del empleo me la tiene jurada, y aún no sé por qué... ¿tendrá algo que ver el hecho de que hable de "curro de mierda" o de "sueldos de mierda"? Pero socio, ¡si yo hablo en general! Con lo majo y resalao que tu eres, ¿cómo me voy a meter contigo? Encima de que me das trabajito rico... vamos, tonta tendría que ser para hacerlo, no te parece?

Bueno, a lo que voy, que me pierdo! Que hoy tengo que hacerle muy mucho la pelota a mi SOCIO (que no jefe, repito, no jefe!) para que se le pase el cabreo. Y yo me pregunto por qué no le gustará eso de jefe, con lo bien que suena. Además, es una ventaja para él, porque si eres jefe, cuando algo sale mal puedes echar las culpas a los de abajo, o sea, a los pobres currantes; pero si vas de socio... pues te comes tú todo el marrón, pero bueno, yo ahí no me meto. Claro que, a mi esto de socios... como que me suena muy mal, no por ná, pero es que yo no he puesto ni capital ni cabeza, así que... no lo acabo de pillar. Eso sí, me siento hasta importante y todo. Me preguntan mis compañeros de la facultad que a qué me dedico y con mi gran sonrisa profident suelto un "nada, poca cosa, tengo un socio y nos dedicamos a traducir libros. Bueno, en realidad yo los traduzco y mi socio me pone pegas, pero c'èst la vie!" Y ya cuando me dijo lo de relaciones internacionales... vamos, fiestón por todo lo alto con canapés de gambas y salmón y cava para brindar (cava, cava, que es catalán y estos detalles le gustan, que lo sé yo). En resumen, que él debe de ser el socio capitalista , porque está claro que yo no lo soy, y yo la que pone las ideas (pocas, muy pocas); vamos, que con su dinero y mi cabeza vamos a montar un emporio que va a flipar Amancio Ortega con su Grupo Inditex de mierda!

Lo malo es que tenemos un problema. Y es que a mi nunca se me dio bien decir lo que no pienso, sino más bien al contrario; es decir, que digo lo que pienso sin pensarlo. Esta boquita mía, que me pierde, con lo guapa que estoy calladita...Y luego no me queda más remedio que apechugar con las consecuencias. Además a cabezona y cazurra no me gana "naide", por tanto me mantengo en mis trece aunque yo vea que mi blanco no es blanco sino verde. No me quedará otra solución que alegar locura transitoria y esperar a ver si cuela y me absuelven de mis delitos (véase: delito por injurias y calumnias y delito de ironía aguda). Señor juez, mire usté, que yo no sé lo que me pasó, de repente lo vi tó negro y mis manos actuaban por mí, como si yo no fuera yo.

A ver si con suerte el delito proscribe y puedo rehacer mi vida con total normalidad, que esa condena va a pesar en mi toda la vida (o al menos mientras no demos por zanjado el asunto). Como decía la canción super éxito del verano "... perrrrrdóname, yo no sabía lo que hacía; perrrrrrdóname, la culpa ha sido sólo mía; perrrrdóname, yo sé que en todo te fallé; perrrrrdóname, creí que el mundo iba al revés; perrdóname, la vida ya me ha dado un palo, estoy desnudo y desangrado, te juro que no volveré a meter el pie, mi amor perrrrdóname..." (cortesía del chico con cara de oriental que asegura que Teruel existe).

Ahora en serio, que esto no es serio. Que mi curro no es una mierda (al menos no muy grande), y que mi jefe no es un déspota sin sentimientos que abusa de mí y de mi buena voluntad, sino un buen tío con una paciencia inmensa con el que estoy aprendiendo que Walt Disney no está congelado, como dice la leyenda popular y que, tal y como cantaba Pink no hace mucho "God is a Dj".

Pues eso, fe de erratas: en el post titulado "Quien da la vez" aparecen una serie de errores que iré corrigiendo a medida que se me ocurra la forma de hacerlo, sin dejar de ser tan incisiva como siempre pero suavizando la imagen de malo malote malisísisisimo del jefe.


-Jefe, me perdonas ya o sigo diciendo chorradas como si supiera lo que digo? Es que lo mío es dar caña, no la pastelada tipo "Sensación de vivir". Prometo no meteme más contigo, pero por favor, DESCONGÉLAME EL SUELDO!!! :P-.

miércoles 29 de marzo de 2006

El lado oscuro del corazón


Por una vez, y sin que sirva de precedente, me he decidido a incluir aquí un texto que no es mío, pero que me resultó interesante y bonito. No sé de dónde ha salido, ni si existe realmente; por lo visto aparece en la película "El lado oscuro del corazón" y el autor es un tal Oliverio Girondo; a mis manos llegó gracias a Ángel (visitad su blog también, http://artefragil.blogspot.com) y creo que os gustará. Además así me perdonáis por no haber escrito nada en más de un mes, no? Espero que os guste.


No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!Esta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba de comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! !María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!
Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando

martes 21 de febrero de 2006

A fuego lento


Las nueces... dónde he puesto las nueces... la carne ya está casi en su punto... ¿dónde dejé las nueces? Esto antes no me pasaba, antes sabía exactamente dónde estaba cada cosa, cada utensilio, cada especia, pero ahora... Así enamoré a Aurelio, hace ya cincuenta y tres años. Cuando probó el solomillo me pidió que me casara con él. Y es que antes hacíamos las cosas así, serias, no como ahora que se juntan y se separan de la noche a la mañana pero claro, es que ahora... ¡La pasta! Al dente, 8 minutos y lista, que no nos gusta que esté demasiado hecha. Ahora que cada vez me cuesta más recordar dónde he puesto las llaves o dónde guardé los zapatos marrones... La pasaré por el grifo, un chorro de agua fría siempre le va bien a la pasta, y así no se apelmaza. Y la salsa de las kokotxas reduciendo, a fuego lento, como el amor, que se prepara sin prisas, sin descuidos, probando de vez en cuando por si falta sal o sobra perejil. Le faltan un par de minutos y un toque de picante, como le gusta a Aurelio. Mi Aurelio, tan dulce, tan atento, tan discreto... aún con sus años, su barriga y su calva sigue logrando que se me encoja el estómago, como cuando una prueba un soufflé de queso, esponjoso, que poco a poco se va deshaciendo en la boca. Pero se me va la cabeza... y el solomillo ya está, al punto, dorado por fuera, tierno por dentro, rosado pero que no sangre. Que no sangre que ya bastante sangra el alma. He de poner la crema de leche a calentar, con un poco de pimienta, blanca, para darle ese toque de olor que te entra por la nariz y hace que se te abra el apetito, una pizca de sal. ¡Las nueces! Ya recuerdo, las está abriendo Aurelio, siempre le gustó ayudarme, aunque sólo fuera con pequeños detalles, como cuando decidió que él llevaría la sombrilla y las toallas y los cubos y palas de los niños aquel verano en Benidorm, y el pobre no podía con nada más pero estaba tan feliz... Tengo que meterle prisa, necesito ya las nueces, tengo que pasarlas por el mortero, picarlas pero no deshacerlas, para añadirlas a la crema de leche. Emplataré el solomillo, así no pierdo tiempo, luego sólo tengo que ponerle la salsa de nueces por encima, y además ya vamos a cenar. ¡Aurelio, ve poniendo la mesa! La ensalada de pasta es un invento de mi Paloma, desde que estuvo en Londres es más moderna, y me da recetas nuevas, me las va apuntando en la libreta, esa libreta que ya tiene casi tantos años como yo, con sus hojas amarillentas y toda una vida reflejada en sus líneas. Hoy le he puesto un poco de eneldo y una reducción de vinagre de manzana con unas gotas de salsa picante, que dice Paloma que le da un toque exótico... Tengo que poner las kokotxas en la cazuela, esas se hacen en un minuto, y no se pueden dejar enfriar... El vino está frío ya; un blanco para las kokotxas, creo que es un Ribeiro; el Mauro para el solomillo, a Aurelio siempre le gustó el tinto, yo prefiero el blanco. ¡Aurelio, a cenar! ¿Quieres llevar tú las kokotxas? Ten cuidado, que acabo de quitarlas del fuego, no te quemes. ¿Huele bien? Bueno, ya sabes que siempre me gustó cocinar. La salsa es una receta nueva, la encontré en una de esas revistas de la peluquería mientras me teñía. A ver si te gusta. Y de postre he hecho leche frita, como la que hacía tu madre, Aurelio, en porciones pequeñas que caben en la boca de una vez. No, no me pongas más vino, ya sabes que se me sube muy pronto y me da por reír. Nada, no celebramos nada, Aurelio, no es fiesta, ni es nuestro aniversario, sólo quería decirte lo mucho que te quiero antes de... bueno, ya sabes, antes de que se me olvide hasta quien soy y qué hago aquí, antes de que se me olvide cómo prepararte el solomillo, antes de que mi vida y mis recuerdos se vayan consumiendo... a fuego lento.

martes 14 de febrero de 2006

Qué bonito es el amor...


14 de febrero, día de los enamorados... qué bonito, qué ideal, cuánto amor por el mundo. El resto del año matamos a las mujeres a palizas, las quemamos vivas, las atropellamos, las humillamos y las maltratamos, pero hoy les regalamos flores y bombones, las sacamos a cenar y les decimos que las queremos.

Feliz Día del Corte Inglés a todos.

viernes 3 de febrero de 2006

¿Quién da la vez?


El otro día venía en el periódico (Diario de León del día 23 de enero) que en León el número de paradAs con carrera universitaria es tres veces superior al de paradOs. Que las oficinas del INEM se llenan todos los meses de pobres licenciadas en busca de trabajo, que los jóvenes acaban emigrando a otras localidades ante la escasa oferta de empleo con que contamos en este pozo en mitad del Camino de Santiago, que las mujeres son cada vez más numerosas en los estudios universitarios pero sin embargo son las más perjudicadas a la hora de encontrar primer empleo (y quien dice primero, dice segundo, tercero e incluso cuarto), y que según la franja de edad, las mujeres demandan un tipo u otro de trabajo. Verbigracia: entre 18 y 25 solicitan puestos de camareras, dependientas y azafatas; de 25 a 30, se olvidan de lo de ser camareras y azafatas y se conforman con ser dependientas; a partir de los 30 se ofrecen como limpiadoras... "o lo que salga". Qué triste, no? ¿Soy la única a la que este panorama le parece vergonzoso? ¿De qué nos sirve contar con un número tan alto de licenciad@s? ¿Si tenemos a los cerebritos trabajando de barrenderos, policías nacionales y, en el mejor de los casos, como secretari@s, quién está ocupando los puestos que nos corresponden?

Y una no puede dejar de sentirse afortunada cuando, por azar, responden a uno de sus miles de envíos con un CV a todo color, vistoso pero discreto, para ofrecerle trabajo. Un trabajo de mierda, por otra parte, pero trabajo al fin y al cabo. Ni contrato (no, no tengo contrato), ni sueldo digno (mejor no comentarlo), ni Seguridad Social, pero eso sí, es un trabajo. A ver quién me cree cuando diga que mi primer empleo fue como traductora (cosa que no deberían dudar, puesto que soy Licenciada en Traducción e Interpretación, hablo tres idiomas, tengo conocimientos de informática y don de gentes) de un libro que no conocerá nadie. Nótese que Licenciada está escrito con mayúscula, así, bien grande: LICENCIADA. ¿Por qué? Porque me da la gana, porque mi trabajo me costó llegar a serlo como para ahora no presumir de ello. Y porque lo soy. Hace unos años, cuando alguien decía que era licenciado... Otiáaa! Mecá! Fíjateee! Licenciado! O ingeniero. "Uy, el hijo de la Mary, que es ingeniero!" "¿Sí? ¿Ingeniero? Uy, madre, que chico más listo" "Cuidado, dejad paso al Ingeniero" (también con mayúsculas). Y el pobre ingeniero no se comía ni los mocos y acababa cosechando alfalfa con su padre, pero era Ingeniero! Y se lo rifaban los domingos al salir de misa, para invitar al Ingeniero a un vermú con aceitunas, porque codearse con el Ingeniero era palabra de Dios; "Lo ha dicho el Ingeniero" "Ah, vale, siendo asi...". Y ahora, cuando alguien te pregunta tú respondes "Soy traductora e intérprete" y la primera pregunta es "Ah, pero ¿eres actriz? Yo creí que hablabas idiomas"... Y te dan ganas de empezar a acordarte de la madre de quien te pregunta, pero sonríes, y dices que si, que hablas tres idiomas, que no tiene nada que ver con el teatro, que esa es otra interpretación (la que estás haciendo tú en ese preciso momento, que si te vieran los de la academia de cine de Hollywood te daban el Oscar a mejor interpretación y mejor guión original y/o adaptado sin dudarlo). Siguiente pregunta: "Ah, bueno, entonces te lloverán las ofertas para trabajar!" Y tú piensas "Claro, por eso estoy aqui hablando contigo, porque tengo un montón de ofertas encima de la mesa y estoy estudiando cual me convence, porque una lo vale y no se va a ir a cualquier sitio, no te j***". Pero sigues sonriendo, cada vez más incómoda, y respondes que bueno, que el mercado está mal para todos, que no es fácil, que estás buscando.... "Nada, nada, eso es que estás muy contenta en tu casita, con tu madre que te hace la comida todos los días y por eso no te quieres ir. Mucho vicio es lo que tenéis los jóvenes hoy en día, que en mis tiempos nos íbamos a trabajar a las eras 14 horas a pleno sol y no se nos ocurría protestar". Y ahí es cuando se te empieza a inflamar la yugular, la notas latir en el cuello, notas cómo la sangre se te va agolpando por momentos y crees que vas a soltar un chillido en plan comando, pero te muerdes la lengua, cuentas hasta 10 y con la misma sonrisa que se ha instalado en tu boca y parece no querer irse (y menos mal!) dices que bueno, que si, que en casa se está muy bien. Y es cuando se te pasa por la cabeza a la velocidad de la luz un día normal en tu casa: levantarse a las 9, desayuno, ducha, recoger las tazas del desayuno, ver si falta algo en casa, bajar a por el pan, ir a súper, hacer la compra, volver cargada de bolsas para darte cuenta de que te has olvidado de la botella de mistol justo cuando estás abriendo la puerta de casa, dejar las bolsas, volver corriendo a por el mistol, y de paso algo de fruta, poner la comida, poner la lavadora, limpiar el polvo en el salón que está indecente (de dónde sale tanta mierda?), limpiar los baños, ver si hay ropa para planchar (siempre la hay), vigilar que no se torre la comida... y entre pasada de estropajo y peladura de cebolla, intentar traducir un texto sobre criogenización y tratar de que tenga algún sentido, preparar las oposiciones, hacer las prácticas del CAP y tener todo listo para las 3, hora de comer, café y sobremesa, fregar los platos, barrer el suelo de la cocina (mañana sin pan, que me lo llenáis todo de migas). 10 minutos de reposo (el tiempo justo para que la crema hidratante haga algo de efecto y no me salgan escamas en las manos) y de vuelta a mi texto sobre criogenización, tres horas después ponte el chándal (moníiiisima) y vete a sudar un rato al gimnasio (media hora de cinta, 10 minutos de bici, 10 de step y 20 de máquinas), regreso a casa, una ducha, una cenita ligera, vistete de persona y sal a tomar un café y a jugar un parchís por aquello de tener (algo de) vida social, llega a casa a las 11 y ponte otra vez a traducir (que tienes de plazo hasta el 15 de febrero y tienes que acabar, que lo único que te falta es que no te de tiempo y no te paguen) (bueno, no tienes contrato, no te van a pagar de todas formas) (ya, pero tienes que acabar, que es el primer empleo, hay que quedar bien) (pero si te va a dar igual, si nadie se va a acordar de tí en cuanto lo entregues todo) (bueno, pero yo me quedo más tranquila si lo hago). A las 2 decides que ya está bien, que ya es hora, que te vas a la cama. Y a la mañana siguiente... vuelta a empezar. "Pues sí, señora, efectivamente en casita se está muy bien con mi madre haciéndome todo y yo viviendo del cuento y con muchos vicios, tiene usted toda la razón, si es que estoy muy mal acostumbrada." Y casi te dan ganas de añadir "y me voy a ir yendo, porque dentro de media hora mi madre me rasca la espalda y me da un masaje en los pies" pero te disculpas diciendo que tienes prisa, que ha sido un placer, que recuerdos a la familia, y ella te responde que "a ver si nos vemos otro día con más tiempo, dale recuerdos a tu madre... ¡y échale una mano en casa, mujer!".

Te vas alejando del lugar de los hechos mientras piensas que eres una super-mujer. No por todo lo que haces a lo largo del día (al fin y al cabo es nuestro destino mientras vosotros, hombres de poca fé y menos maña, no pongáis algo de vuestra parte), sino porque has conseguido no mandar a la paisana a la mierda y no perder la sonrisa, incluso puede que llegue a casa y le diga a su marido que "qué educada es la chica de los del 5º, Mariano, no veas qué educada, y qué formal!".

Resumiendo, que la máxima de "el que no trabaja es porque no quiere" se la podían meter algunos por donde les quepa, que ganas tenemos, e ilusión, de momento, también; pero si nadie nos da la oportunidad de demostrarlo no nos sirve de nada. Por cierto, voy a ver si no se me han quemado las patatas con carne, que parece que me huele, y de paso a traducir un poco, que esta vida tan reposada está haciendo estragos en mi ánimo.

martes 31 de enero de 2006

En blanco

Por alguna extraña razón, las musas de la inspiración se niegan a hacerme compañía estos últimos días. Será la sequía. O será que tengo tantas cosas en la cabeza que ya no cabe nada más. Ya se sabe que quien mucho abarca... pero no quiero dejar de escribir, porque si lo dejo una semana, la siguiente también lo haré, y la otra, y la otra... y al final se convertirá en rutina y cada vez me dará más pereza ponerme, hasta que llegue un día en que ni me acuerde.
Aunque bueno, no creo que sea tan grave, incluso García Márquez está de año sabático!

Una se va haciendo mayor y cada vez cuesta más hilar palabras y construir frases (¿alzheimer?), pero a cambio, mi vida social se intensifica por momentos. Y eso significa... ¡un nuevo Porsche en el horizonte! Al final me voy a acostumbrar y no se si eso será bueno. "Morrito fino, delicada, especialita la niña, señorita, pija"... me llueven los calificativos (muchos de ellos en casa), pero qué le voy a hacer si me gusta lo bueno y lo caro?! No es culpa mía, sino del mundo, que no me permite acceder a todo lo que quiero, aunque me va poniendo los dientes largos con pequeñas muestras al alcance de la mano que duran "lo que duran dos peces de hielo en un whisky en the rocks". Pero bueno, eso de ir de tiendas por la zona VIP, pensar por unas horas que eres otra y que eres "super-mega-ideal-de-la-muerte", que te puedes permitir pasear por Cartier como quien va al súper a por medio kilo de carne picada y tres de naranjas, andar por entre chaquetas de Chanel y zapatos de Manolo Blahnik, probarse todas las gafas de Dior, Armani y D&G y volver a casa con las manos vacías, una angustia en el corazón y eso sí, la satisfacción de haber jugado por unas horas a despistar a la realidad, esa tan cruda que te persigue desde que amanece hasta que te acuestas.

Creo que podría llegar a acostumbrarme a esa vida. Aunque será difícil... Y no porque no me guste (que me gusta), sino porque yo ya estoy mayor para aprender a comportarme en sociedad; y después de que me hayan llamado comunista, como que no me pega eso de volverme pija ahora. Aunque bien pensado, no me importaría saber que se siente pudiendo tirar de visa oro y saqueando tiendas, o conduciendo un buen cochazo sin importarme que lo rasque alguno al aparcar al lado, o pidiendo un buen vino por placer, sólo por darme el gusto de saborearlo, o comer como un marqués (o marquesa, cuidado con la paridad, que nos empapelan por menos de nada) en un buen restaurante, o largándome tres días a la playa porque me apetece sentir la brisa marina. Claro, que eso también tiene sus inconvenientes. Me explico: eso de ser rico implica que uno ha de ser fino y comportarse correctamente en cualquier momento y situación... y servidora no vale para esas cosas, porque una nació bruta y bruta morirá. Y emulando a Julia Roberts en Pretty Woman, no podría decir que la emoción me embriaga, sino que a poco me meo en las bragas. (perdón por la expresión). ¿Solución? Educación especial para adaptarme al mundillo de la farándula cuanto antes. Si en una película convertían a una cigarrera en duquesa
... ¿qué no harán conmigo, que al menos tengo conciencia? Eso sí, paciencia, que la niña salió lentita para esto de aprender.

Definitivamente me voy a buscar un novio de familia bien, con posibles, vamos, lo que viene a ser "un buen partido" que me saque de paseo, me lleve a fiestas, me trate como una reina y además me permita darme caprichitos de vez en cuando. Que no le de vergüenza presentarme en sociedad, ni a su familia, que tenga muuuuuucha paciencia hasta que me adapte al estatus de VIP, que no se enfade cuando se me escape algún vocablo de los del pueblo... pero sobre todo... ¡¡QUE TENGA UN COCHAZO!! (y que me deje conducirlo, claro).


(Sirva como oda a los Porsches, que últimamente me persiguen... y lo peor es que me gusta!)

miércoles 25 de enero de 2006

Veintitantos...


Veintitantos... qué mal suenan. Hasta los 20 eres un yogurín; de los 20 a los 25 estás en la mejor edad; pero a partir de los 26... "uy! A partir de ahora ya van todos seguidos, estos ya no te das cuenta de cómo pasan, ya verás, ya!".

Cumples veintitantos y te empiezas a sentir inseguro, y te preguntas dónde estarás dentro de un par de años... pero luego te asustas porque te das cuenta de que ni siquiera sabes dónde estás ahora.
Te das cuenta de que hay un montón de cosas de tí mismo que no sabías... y que tal vez no te gustan. Empiezas a ver que tu círculo de amigos es más reducido que hace unos años. Y que cada vez es más difícil ver a los amigos y coordinar horarios, por distintas razones: trabajo, estudios, pareja... y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve de excusa para charlar un rato.

Miras tu trabajo y piensas que no se parece ni por asomo a lo que tu querías. O quizás estás buscando trabajo y crees que tienes que empezar desde abajo para poder llegar a algo... y eso te da un poco de miedo. Y echas de menos la comodidad de la escuela, del instituto, de la universidad... de los grupos, de tratar siempre con la misma gente. Cada día es un nuevo comienzo.

Las multitudes ya no son tan divertidas, incluso te incomodan un poco. Tratas de entender a los que te rodean... y tratas de entenderte a tí mismo, de saber lo que quieres y lo que no. Ríes con más ganas y lloras con menos lágrimas... y más dolor.

A veces te sientes genial, invencible, y otras... otras sólo tienes miedo y estás confuso.

Y un día te sorprendes intentando aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez está más lejos y no hay otra opción que seguir avanzando.
Te rompen el corazón y te preguntas cómo esa persona a quien tanto amaste pudo hacerte tanto daño; o tal vez te acuestas por las noches y te preguntas porqué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerle mejor. Y parece que todos los que conoces ya llevan años de novios y empiezan a casarse.
Quizás tú también amaste o amas a alguien pero no sabes si estás preparado para comprometerte.

Sientes las mismas emociones y preguntas una y otra vez; y hablas con los amigos de los mismos temas porque no acabas de decidirte. Te preocupas por el futuro, por los préstamos, las hipotecas, la nómina... y por hacer una vida para tí.

Salir tres veces por semana ya no es tan genial y se convierte en agotador, y supone mucho para tu pequeño bolsillo...

Y todos insisten en que es la mejor época de la vida, que no podemos desaprovecharla por culpa de los miedos.
Dicen que esto son los cimientos del futuro.

Parece que fue ayer cuando tenías 18... y mañana ya tendré 30!? ¿Así de rápido?

¿Entonces se me ha olvidado vivir? ¿O en esto consiste la vida?


(A Crisisant, lo prometido es deuda)

viernes 13 de enero de 2006

Manual de ligoteo para dummies




Hacía tiempo que no me reía tanto. Será que ya he perdido la costumbre de ligar los sábados por la noche (y quien dice sábados dice jueves, viernes... e incluso martes, que también se puede), pero esto barrunta desastre. Seguro que entre mis lectoras hay alguna que ha tenido que someterse a la tortura de aguantar a un tío pesado intentando ligar toda una noche, con lo cual te acaban amargando las copas, las horas no pasan y, lo que es peor, el tío este no tiene intención aparente de desaparecer del horizonte en las próximas 4 horas. Conclusión: mejor me voy a mi casa y a este que le aguante su madre, si puede. Aunque lo mejor del caso no es eso, sino que todas tus amigas empiezan por reirse mientras piensan "jeje, que putada" pero poco a poco su cara va cambiando hasta reflejar una especie de "mira, o te lías ya con él y os largáis los dos, o le das una patada en la entrepierna y que se esfume".

A todo esto, el sujeto en cuestión te ha hablado ya de sus colegas ("los mejores colegas del mundo, tía, te lo juro"), de su trabajo ("una mierda, tía, en serio, sabes?"), de su coche ("16 válvulas, 40 cilindros, un TDI cupra, tía, una pasta"), de los Andy&Lucas ("deja de llooraaaaaaar, y sécateeesaslágrimillas de cristaaaaal...."), te ha regado la cara con salpicaduras de su DYC-cola y una de sus manos se balancea sospechosamente entre tu espalda y tus caderas, vamos que te tiene más sobada que el pan bregao. Por más que intentas escaquearte, siempre vuelve a aparecer, un poco más pesado, un poco más borracho y un poco más a saco. Y una ya no sabe si largarse a otro bar para que la deje en paz, si ir al baño y hacerse fuerte en él a modo de trinchera, o pasar de él directamente. No obstante, esta última opción es peligrosa, porque justo en el momento en que decides que te diga lo que te diga no piensas responder ni mirarle a la cara, ni tan siquiera molestarte en tratar de descifrar ese lenguaje rudimentario que escupen sus labios, justo entonces aparece la manada de amigos que van al ataque, misión: acoso y derribo. Uno te dice lo buen tío que es su colega ("no le ves, tía, que cara de bueno tiene?"), y otro se te acerca por el otro lado y te suelta eso de "que sí, tía, que mi colega es legal, que no veas que coche tiene...". Total, que te hablan todos a la vez y al final acabas por decirles a todos que sí, que muy majos, que el amigo es muy majo, pero que no te pone. Y ahí... la cagaste. Ahí es donde lo estropeas todo. Porque en el mejor de los casos, los amigos le dicen que no te gusta y le instan a enseñar los abominables (no, no es una errata, has leído bien, abominables), y el chico se anima y te hace una especie de baile a lo 9 semanas y media... que deja mucho que desear y sobre todo, hace que sientas vergüenza, propia y ajena. Propia por el corro que se ha formado a tu alrededor de gente que no sabe si reirse del sujeto o darte el pésame por el bochorno. Y ajena porque piensas en ese pobre chico cuando vuelva por el bar el próximo sábado y las camareras empiecen a sonreir nada más verle aparecer por la puerta.

Resumiendo, que hay mucho inconsciente suelto por estos mundos de Dios y no están las cosas como para hacer el ganso. Para todos aquellos que se sientan identificados con uno o más de los rasgos descritos con anterioridad, ahí van unos pequeños consejitos (desde el corazón y con la intención de que el ritual del flirteo nocturno mejore notablemente):

- A las chicas nos gusta que nos traten con cariño, con apelativos del tipo "princesa", "preciosa", "guapa", "niña"; no nos gusta que nos empalaguéis con dosis extras de azúcar del tipo "caramelito, bombón, diosa de ébano, etc."
- Nos gusta que nos habléis de que vivís solos; no nos gusta que nos detalléis las bolas estilo western que aparecen al abrir la puerta del baño.
- Nos gusta que nos digaís que tenéis coche propio; no nos gusta que nos detalléis lo que ha costado tunearlo, o los cilindros, porque, sinceramente, no entendemos nada.
- Nos gusta que nos invitéis a una copa, o dos; no nos gusta que tratéis de utilizar las dosis etílicas para emborracharnos y abusar de nosotras.

- Nos gusta que tengáis un trabajo estable; no nos gusta que nos déis el número exacto de cabezas de ganado que poseéis, ni la extensión de vuestros terrenos.
- Nos gusta que seáis sensibles, que tengáis corazoncito; no nos gusta que nos contéis todas las putadas que os hizo la ex, sobre todo si aún estáis enamorados de ella.
- Nos gusta que tangáis solvencia económica; no nos gusta que presumais de que los levi's que lleváis os han costado 30 dólares americanos y los comprásteis en una boutique en un viaje reciente a San Francisco para pasar la nochevieja, simplemente porque el plan de los amigos este año no va con vuestro karma.
- Nos gusta que tengáis sentido del humor; no nos gusta que repitáis durante 4 horas la perfecta imitación de Chiquito de la calzada.
- Nos gusta que seáis elegantes y bien parecidos; no nos gusta que parezcáis recién salidos de una revista de moda de Milán, estilo pasión de gavilanes.
- Nos gusta que toméis la iniciativa de forma sutil; no nos gusta que utilicéis el brazo que so sobra de sujetar la copa para rodearnos la cintura y refregarnos contra la cebolleta (no nos gusta nada).
- Nos gusta que nos saquéis a bailar una rumbita por aquello de romper el hielo; no nos gusta que os empeñéis en hacernos bailar al ritmo del techno una especie de pasodoble a lo "Paquito el chocolatero".
- Nos gusta que nos comáis la oreja (en sentido literal y metafórico); no nos gusta (nada) que nos metáis la lengua por el oído hasta casi tocarnos el cerebelo, y mucho menos que nos sorprendáis con un piropo del estilo de "tienes unos ojos que te comía tó el bacalao".
- Nos gusta que nos encontréis parecidos con alguien; no nos gusta que nos digáis "te pareces a la Angelina Jolie esa" mientras nos miráis el escote. Aunque os cueste creerlo, tenemos los ojos situados unos 30 centímetros más arriba.
- Nos gusta que nos reguéis el ego con frases ingeniosas como "bonitas piernas..."; no nos gusta que la frase termine con un "... a qué hora abren?".
- Nos gusta que nos acompañéis a casa para evitar que nos pase algo por el camino; no nos gusta que al llegar al portal insistáis en comprobar in-situ que las llaves que tenemos abren efectivamente la cerradura de nuestra casa. Ya no digamos nada de comprobar si debajo de la cama hay algún psicópata depravado.
- Nos gusta que nos digáis los bien que nos sienta una camiseta o unos vaqueros; no nos gusta que luego nos preguntéis si debajo llevamos braguitas o tanga... y mucho menos que preguntéis de qué color!
- Nos gusta que tanteéis el terreno; no nos gusta que a los dos minutos de entablar una conversación los prefuntéis si tomamos la píldora.
- Nos gusta que tengáis tema de que hablar; no nos gusta que la conversación se limite a "he bebido un poco pero controlo, tú tranquila, cariño". (¿Cariño? ¿Acaso hemos intimado lo suficiente como para que me digas eso?).


Lo dicho, que hacía tiempo que no me reía tanto. Por cierto, hoy el mérito no es sólo mío; la parte de inspiración se la debo a mi muso (Bigotes), que fué quien me propuso escribir sobre esto, pero la forma se la he dado gracias a las colaboraciones desinteresadas de algunos sujetos que donaron su saber y sensibilidad para tan alto fin. Y como siempre, hay excepciones; pero esas me las guardo para otro día...

domingo 8 de enero de 2006

Carta a los Reyes Magos (II)

Después de la resaca de las fiestas, del champán de nochevieja y la sidra de la noche de reyes; después del atracón de turrón, polvorones y mazapán; después de salir dos o tres noches por semana y llegar a casa de día con los churros para el desayuno y el pan para comer; después de los regalos y las compras aceleradas a última hora... llegó por fín la cuesta de enero.

Aún no he visitado la báscula, pero me parece que dejaré que pasen un par de semanas antes de hacerle una visita y que me sorprenda con un número mágico (que no es el 69). Por fín se acabaron las Navidades, y menos mal, porque esto no hay quien lo aguante. Ahora llega el momento de tomarse en serio los propósitos que hicimos hace casi un mes (sí, esos de dejar de fumar, ponerse a régimen, ir al gimnasio, ser buenos, etc.).

Estos días he tenido tiempo de pensar un poco y he decidido que ya sé que quiero para mi cumpleaños, y aviso con tiempo para que vayáis ahorrando: UN PORSCHE! Sí, un Porsche, pero de los de verdad. Es que desde que probé el de Rafa (Rafa, me has hecho mujer...) ya no quiero otro, me gusta, y quiero uno. Vamos, que uno se siente importante dentro de un coche como ese, parece que tienes perras, y por la autovía te miran los demás conductores con cara de "Jooder! Vaya buga! Y yo con esta chatarra... Que hijodep*** el tío, mira que coche lleva". Y aunque vayas de copiloto te da lo mismo, te sientes importante también. Las demás te miran con cara de "Claro, guapa, teniendo ese coche mi novio yo también sonreiría" y es cuando aprovechas para enseñar todos los dientes, como la Pantoja, y decir "Qué, te gusta, eh? Yo lo ví antes, una lástima, sigue probando que igual a la próxima tienes suerte".

En fín, que quiero un Porsche. Así que queridos reyes magos de oriente, si leeis esto, ya sabéis qué tenéis que traerme el próximo año (porque me da a mi en la nariz, no se por qué, que no me lo vais a regalar para mi cumple), dejáos de pijamas de ovejitas y perfumes y estiráos un poco, que me portaré bien.

miércoles 21 de diciembre de 2005

De Profundis


De Profundis (del latín; desde las profundidades)

Una caricia en el alma, plagiando a Bustamante;
un soplo de aire fresco;
una sonrisa al acostarme;
una ilusión por la mañana;
un quiero y no puedo;
una alegría constante;
la luz al final del tunel;
el agua fresca para la sed...

Esto no pretende ser un poema, ni una oda, ni tan siquiera una de esas composiciones a las que llaman poesía urbana. No es más que una deuda; una promesa. Casi una obligación.

Carácter fuerte, firme, indestructible.
Mil batallas, mil historias, mil alegrías y más penas.
Sufrir día a día con una sonrisa.
Luchar por lo que quieres, por lo que te mereces...
y ni una sola recompensa, ni un "gracias", ni tampoco un "bien hecho".

¿Así es como hay que querer, sin condiciones? ¿Sin esperar nada a cambio? Gran maestría la tuya, que nunca lo recriminas.

Y yo... que nunca pensé que podría decir esto... acabo de descubrir que mis aurículas y ventrículos laten por tí.

lunes 19 de diciembre de 2005

Jou, jou, jou... FELIZ NAVIDAD!




Antes de que sea demasiado tarde y se me olvide felicitar las fiestas a alguien (siempe me pasa), he querido incluir aqui mi felicitación navideña, para que todos los que visitáis mi rincón (ya sea voluntariamente o porque os obligo mediante extorsión y amenazas) os deis por satisfechos. Es que no me pienso gastar una pasta en llamar a cada uno o mandar mensajes, que tengo que ahorrar para irme a Almería (una larga historia, la contaré otro día).

El caso es que como no tengo ni tiempo ni ganas, ni creo que en estas fechas vayáis a entrar mucho a leerme, seré breve. Prometo nuevas aventuras a la vuelta de las fiestas (tranquilos, que seguro que habrá alguna anécdota de esas familiares y ridículas).

Besos para
tod@s y mis mejores deseos para estas fechas. QUE VUESTROS SUEÑOS SE VUELVAN REALIDAD...

martes 13 de diciembre de 2005

Mamá, quiero ser artista


Sí, quiero ser artista de las de verdad, de las que salen en la tele firmando autógrafos y en todas las revistas del corazón enseñando su casa. Quiero ser artista para que todos tengan mi nombre en su boca, para que me envidien unas y me desee otros.
Es que la fama tiene su punto, no te creas! Si eres famoso te persiguen los paparazzis, te acosan los fans, te salen amigos por todas partes (que ni los donetes consiguen tanta gente a tu alrededor), te invitan a las fiestas VIP y te relacionas con gente de la talla de Sonia Arenas (que presume de haberse cepillado a medio país) y Anita Obregón (que presume de... de... esto... de... bueno, que presume).
Claro, que parte de fama ya tengo, poca pero la tengo. Resulta que mi blog ha dado la vuelta al ruedo por las clases del CAP y todos mis compañeros me conocen (perdón por no conoceros yo, no me lo tengáis en cuenta). Por lo visto el señor Castañón ha ido enseñando mi página por los distintos grupos y ahora tengo un club de fans y esas cosas. Quién me lo iba a decir a mi, que siempre he sido tan discreta, tan modesta... (mentira cochina, pero bueno). A lo que voy, que me han salido admiradores entre mis compas de CAP y quería dar las gracias a todos aquellos que me han parado por el pasillo preguntandome aquello de "oye, tu eres la Centeno?" "Sí, por?" "Porque he visto tu blog, cómo has metido las fotos?" o "Oye, mola tu blog, me gusta como escribes" (especialmente para estos últimos, que aprecian la buena literatura). Pero sobre todo, dar las gracias a Laura (no nos conocemos, chiquilla, pero gracias por tu mail, me ha gustado mucho que digas esas cosas tan lindas de mi, pero no lo hagas muy a menudo porque me lo acabaré creyendo y me volveré una escritora de esas con muchos aires de grandeza). No en serio, gracias por tu mail, me alegra saber que hay alguien a quien le gusta lo que escribo (además de mi padre, claro, que ya me ha propuesto escribir un libro... de las memorias de mi madre! un cuadro...).

Así que, sigo en mis trece; quiero ser artista, que esto de que le digan a una cositas al oido... como que pone... y sobre todo, anima.

lunes 12 de diciembre de 2005

¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Esto de hacerme mayor no me gusta nada. Antes, cuando era pequeña, sólo tenia una cosa en mente y era crecer para ser mayor. Pero ahora que lo soy... ¡quiero tener 13 otra vez! Creces y te tienes que ajustar a las normas sociales y protocolarias; es decir, que eso de ir haciendo el ganso por la calle como cuando tienes 6 años ya está mal visto. Y que te gusten los dibujos de Shin Chan también, te dicen que eres una infantil, que crezcas, que eres más tonta que hecha de encargo, que estás perdida... En fin, que te hacen crecer aunque no quieras y tienes que dejarte el sindrome de Peter Pan en el cajón de los calcetines de rayas de colores y apechugar con lo que se te viene encima.
Primero decidir si quieres estudiar o ponerte a trabajar. Así, de golpe, sin avisar y sin anestesia. Pero como acabas de cumplir los 18 ya eres mayor de edad, ya puedes decidir. Y votar! Decides que estudiar, que lo de trabajar puede esperar, que el país no se va a derrumbar por esperarte unos añitos; pero ¿qué estudias? Tantas opciones ante tus ojos y ninguna te acaba de convencer, pero bueno, te decides por las 5 o 6 que menos te disgustan y a probar suerte, a ver donde nos cogen. Al final entras en Soria. ¿Dónde? En Soria. ¿Y eso donde queda? Pa'por ahí... junto a los pinos y las vacas. Siete años después y con más experiencia a la espalda acabas la carrera y, tras la euforia del "bien, ya soy licenciada!!!!!!" te das de bruces con el "vale, ya soy licenciada, y ahora que hago con mi vida???". Te sale un curro de mierda, que te pagan cuatro duros, pero claro, a ver quien es el listo que no lo acepta, porque necesitas experiencia de lo que sea. Y un mes después vuelves a casa, con el rabo entre las piernas y las orejas gachas, esperando que en casa aun se acuerden de tí, y te dejen volver a ocupar tu sitio a la mesa.

Total , 25 años y todas tus pertenencias caben en dos maletas; todos tus ahorros harían que se asustara un vagabundo, y todos tus amigos empiezan a decir aquello de "que me caso!". Y lo dicen como si fuera algo bueno. Con esa sonrisa de cordero degollado de "estoy super-feliz, estoy super-feliz" (by la Esteban). Y ahí llegan todos los problemas.

El primero, decidir si vas o no vas. Cómo no vas a ir, mujer. Tienes que ir, que no se diga que eres una sosa y una aburrida.
El segundo, decidir si llevas vestido, falda o pantalón. Y cuando ya lo tienes claro, a buscar por todas las tiendas para acabar en el corte inglés buscando algo que te quepa; ya no buscas lo bonito, sino lo que te cabe, y después seleccionas lo menos feo.
El tercero, empezar a ahorrar para el regalo. Porque como ya tienen de todo, mejor les damos dinero. 100 eurazos me cuestan las bodas. Más el vestido, más el viaje, más el alojamiento, más... es que a ninguno se le ocurre casarse en casa, no, todos fuera, cuanto más lejos mejor. Hasta Valencia que se fue una el año pasado de boda! Pero un amigo es un amigo, claro, y si te invita... será que quiere que vayas, no? Otra cosa es que se case aquí al lado, que eso como que no tiene emoción... Se pierde la aventura del viaje y esas cosas, pero bueno.

En fin, que yo no sé que es lo que he hecho para que ahora me tengan que invitar a otras dos bodas, y eso antes de que llegue la temporada alta de la BBC (bodas, abutizos y comuniones), que no me quiero imaginar que pasará en febrero, que es cuando le entra la prisa a todo el mundo por enviar las invitaciones. Virgencita, que me quede como estoy, que a este paso cuando yo me decida a enviar las de mi boda, mis amigos ya tendrán nietos. Y me temo que me espera una comunión en mayo para acabar de rematar.
Dicen que siempre es mejor ir de boda que de entierro, pero la verdad es... que sale mucho más caro.

Por cierto, los novios son Alberto y Carmen, que ya nacieron siendo novios.

domingo 11 de diciembre de 2005

Aquellos maravillosos años






Aquí Crivillé y Nieto preparados para el gran premio.


De pastora y con pose sexy... ya era un poco exhibicionista con 3 años
Y cómo me gustaba ya tunearme!! Pintada como una puerta y sin espejo cerca.
La cara de buena la conservo, pero sólo eso. Esta es la muestra de que los cuerpos, con el paso del tiempo, se deterioran, no como el vino.

Esta soy yo!!


Ante la avalancha de solicitudes pidiendo que de la cara, aquí me tenéis, para que sepáis de una vez quién y cómo soy.

Las lágrimas para llorar cuando valga la pena


Lo ideal sería que ahora yo me pusiera a escribir y las palabras me salieran solas, para crear una entrada bonita, original y directa. Lo ideal sería ser capaz de escribir algo sin necesidad de buscar la inspiración en todas partes. Lo ideal sería tener una musa a mi disposición 24 horas al día para aprovecharse de ella y dejar que iluminara mi mente. Eso sería lo ideal, pero hay tan pocas cosas ideales...

Así que ante la falta de ayuda divina, y ya que mi cabeza se niega a pensar mucho esta tarde, creo que me dedicaré a alegrar la vista a unos pocos y a dejar a otros pocos con las ganas. En alguna otra ocasión ya he hablado de Eduardo Galeano y su Libro de los abrazos (1989), y hoy quería incluir aquí algún cuento de este libro.

Celebración de la voz humana

Los indios shuar, los llamados jíbaros, cortan la cabeza del vencido. La cortan y la reducen, hasta que cabe en un puño, para que el vencido no resucite. Pero el vencido no está del todo vencido hasta que le cierran la boca.
Por eso le cosen los labios con una fibra que jamás se pudre.

Celebración de las bodas de la razón y el corazón

¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?. Desde que entramos en la escuela o en la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón. Sabios doctores de Ética y Moral han de ser los pescadores de la costa colombiana, que inventaron la palabra sentipensante para definir al lenguaje que dice la verdad.

Celebración de la amistad

En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre. En Caracas, el amigo es mi pana o mi llave: pana, por panadería, la fuente del buen pan para las hambres del alma; y llave por...
-Llave, por llave -me dice Mario Benedetti.
Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las llaves que lo salvaron.


La función del arte

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!

La noche

1. No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera de diría que se vaya, pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

2. Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desnúdeme.

3. Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.

4. Me desprendo del abrazo, salgo a la calle. En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.



miércoles 30 de noviembre de 2005

Carta a los Reyes Magos (I)


Aún queda casi un mes y ya nos están bombardeando con la dichosa Navidad. En la tele sólo se ven anuncios interminables de juguetes, perfumes y el nuevo disco de Fulanito de Tal ya a la venta. Vas por la calle y sólo ves docenas de Papás Noeles, bombillitas de mil colores y espumillón por doquier. Eso sí, impera el buen rollito, las compras civilizadas y los buenos deseos para con todos. Empiezan las comidas-cenas de empresa, donde un puñado de peces gordos se ponen hasta las trancas de cordero asado y Vega Sicilia; donde la secretaria que hasta ayer odiaba a la administrativa que tenía enfrente se sienta a su lado y le dice lo bien que le queda el nuevo vestido o lo mona que está con esas mechas. Luego brindan con sidra el gaitero y se van a casa tan felices, porque la Navidad es lo que tiene, que te olvidas del mal rollo y del odio hacia los demás. Pero en cuanto llega el 7 de enero... entre la resaca de las fiestas, que nos hemos saltado la dieta y hemos aumentado una talla, que hay que llegar pronto al Corte Inglés para pillar buenas rebajas y que no nos gusta lo de volver a la rutina... todos los buenos propósitos para el nuevo año se quedan donde estaban: entre las copas de sidra y las sonrisas falsas.

Pero yo este año he sido buena. Me he portado bien, he terminado los estudios, he sacado buenas notas, he ayudado en las tareas de casa y no he contestado a mis padres. Además un día incluso ayudé a un anciano a cruzar la calle. Por eso creo que los reyes magos me van a traer todo lo que les pida (o casi todo). Así que allá voy: a Melchor le pido una Bratz con todos sus accesorios, el cochecito de Nenuco y el maletín de estética de la Barbie peluquera; a Gaspar le voy a pedir la colonia nueva de Britney Spears, el cd de los SJK y la consola que viene en la página 13 del catálogo de Toys'rus; y a Baltasar le voy a pedir las zapatillas Lelly Kelly, una sombra de ojos azul celeste y la colección completa de pósters de los Gavilanes.

Yo no soy como esas piden cosas tan tontas como la paz en el mundo, que se acabe el hambre o que se encuentre una cura para el cáncer. A mi me va lo material. Y para que quede constancia os describiré cómo voy a adormar mi casa estas fiestas. Para empezar, es imprescindible colgar de la puerta de entrada un adorno enorme y llamativo en el que no falten flores de pascua, espumillón y unas hojas de acebo (qué importa si está protegido). Luego, las ventanas, muy importantes, tienen que estar saturadas de ese pringue blanco que parece nieve para hacer dibujos de bolas de navidad, campañitas y mil mariconadas más, que sino no se sabe que es navidad. Despúes hay que buscar un árbol, cuanto más abierto e irregular mejor, y sobrecargarlo con kilos de espumillón, bolas de todos los colores del arco iris, campanillas, cascabeles, paquetidos de regalo envueltos hace tan solo dos dias (y que en realidad son paquetes de tabaco) y sobre todo millones de lucecitas de tres o cuatro juegos diferentes para que se enciendan a destiempo y siempre haya alguna brillando. Todo esto aderezado con nauseabundo villancicos cantados por pobres niños vestidos de blanco que llevan, en el mejor de los casos, 50 años cantando lo mismo.


Pensándolo mejor, este año a los reyes magos les voy a pedir una cajita de paciencia, medio kilo de inteligencia y un set de herramientas para inculcar un poco de sentido común a mi alrededor.


(Continuará)

sábado 19 de noviembre de 2005

A Germán (espéranos allí)

Va a hacer un año. El día 24 del mes que viene hará un año. Un año que acabamos con mal sabor de boca y que comenzó mal. Decidiste irte, de repente, sin previo aviso, sin despedirte. Celebrábamos algo, seguramente el fin de las clases por Navidad, una cena entre amigos, unas copas por el Húmedo, unas risas como siempre... y ya no volvimos a verte. Ni siquiera aquella noche te vi mucho, tan solo un ratito, lo justo para desearte felices fiestas y decir: "Venga, sed buenos, pasadlo bien". Y después, nada. A las 11 de la mañana una llamada con la trágica noticia, unas lágrimas que no acababan de brotar, mil pensamientos en la cabeza, miles de porqués y ni una sola respuesta, recuerdos de risas y de cafés, de noches en el Glam y en la Estación... todo borrado de un plumazo, toda una vida que se detuvo en plena juventud.

Va a hacer un año y seguimos echándote de menos. Seguimos acordándonos de tí como si te hubiéramos visto media hora antes, seguimos pronunciando tu nombre casi sin darnos cuenta para, acto seguido, esbozar una sonrisa y dejar la mirada perdida recordando algo. Seguimos riendo tus bromas y tus gracias, seguimos incluyendo tu nombre en la lista de receptores de mails en cadena y nos negamos (yo la primera) a aceptar que en la agenda del movil tu nombre ya no aparece.

Va a hacer un año que nos abandonaste entre risas y fiestas de Navidad. Y te llevaste toda tu alegría y todas tus ganas. Sólo nos dejaste un sabor de boca amargo, por todo lo que pudo ser y nunca fué, por todo lo que tenía que haber sido y ya nunca será. Una Nochebuena nada buena y unas fiestas vacías. Tus compañeros de batallas, desolados; tus amigos, destrozados.

Va a hacer un año que empezó a nevar y parecía que nunca iba a parar. Bonita postal navideña te perdiste. Y desde entonces cada vez que oimos una canción nos acordamos de tí, vuelve a la mente aquella frase tuya ("Vamos a hacer el sexy-sexy").

Un años después sabemos porqué tus amigos estaban tan orgullosos de serlo; sabemos porqué te fuiste. Quizás faltaba un ángel en el cielo y te llamaron a tí.
Estés donde estés, espéramos allí; volveremos a encontrarnos.

PS- Germán era un amigo de los buenos, de los de verdad. Nos dejó el 24 de Diciembre de 2004, una madrugada cuando volvía a casa después de pasar la noche con sus amigos. Su coche le jugó una mala pasada a la puerta de su casa y ya nunca le volvimos a ver. Tenía 26 años y muchos amigos que quisimos despedirnos de él a pesar de la nieve y el frio. Nos hemos hecho a la idea, pero no acabamos de acostumbrarnos. TE ECHAMOS DE MENOS.

martes 8 de noviembre de 2005

¡Qué pequeña eres, brizna de hierba! Si, pero tengo toda la tierra a mis pies


R. Tagore nos legó esta y otras muchas frases, preciosas por fuera y por dentro. En ocasiones pasamos por encima de tanta sabiduría y ni nos damos cuenta. Desde que apareció Internet hemos dejado de leer, de escribir cartas, de abrir enciclopedias, de comprar periódicos... Con lo bonito que resulta sentarse frente a un folio en blanco y dejar que la mente se pierda buscando las palabras exactas para llegar al corazón del destinatario de nuestra epístola, nos hemos conformado con abrir el correo electrónico y crear mensajes cuasi telegráficos, plagados de abreviaturas, signos y emoticonos (de los que nadie sabía nada hasta hace unos años y que ahora se han vuelto imprescindibles).
Sin embargo, ahora nos cuesta menos estar en contacto con la gente que antes. Siempre es más cómodo enviar tres líneas en un e-mail que preparar una hoja, buscar la pluma, escribir algo medianamente coherente y extenso, cerrar el sobre, pegar un sello y acercarnos al buzón de Correos. ¿Es que nadie echa de menos abrir el buzón y encontrar una carta a su nombre, con remite de alguien querido y leer con voracidad las letras que contiene? A mí me hacía ilusión recibir carta, y tal vez sea por eso que no he perdido la costumbre de enviar alguna que otra, breves pero intensas, a aquellas personas a las que tengo un cariño especial, las que me hicieron sonreir y por que no, llorar también, alguna vez. Nunca falta una postal navideña o una felicitación de cumpleaños, a pesar de que últimamente también he sucumbido al mundo de los sms.

Aún así, me sigue gustando leer; no la tira cómica del periódico, sino literatura de la de verdad, de la que viene en los libros. No tengo preferencias, leo practicamente todo lo que cae en mis manos, desde relato corto a novela histórica. No sé cuando empezó mi pasión por la lectura, ni quién me la inculcó; sólo se que desde bien pequeñita, cada noche hacía que se me leyera un cuento, y creo recordar que mis favoritos eran los cuentos de la selva. No recuerdo el autor, ni su nacionalidad, sólo los cuentos que explicaban por qué los flamencos tienen las patas rosas, o por qué las tortugas tienen caparazón. Lo que sí sé es que me gustaba leer, o al menos que me leyeran antes de dormir, costumbre que aún hoy no he perdido.
No llevo la cuenta de todos los libros que pasan por mis manos, ni siquiera de todos los que he prestado y nunca he recuperado, pero si sé que mi madre está harta de que llene las estanterías con libros. Mi última adquisición: 1984, de George Orwell; le tenía ganas, mucho tiempo oyendo hablar de él y por fín lo encontré, hará dos semanas en una feria del libro, el precio ridículo (2 euros), y aunque aún no me he adentrado en sus páginas (no por pereza, sino porque tengo una colección entre manos que me tiene enganchada, Los Reyes Malditos, de Maurice Druon) ya lo oigo gritar desde la estantería.

De vez en cuando, uno de esos libros, deja un sabor de boca amargo, quizás esperaba más de él, quizás no era tan bueno como decían, quizás simplemente no era mi estilo; pero otras veces, muy de vez en cuando, aparece un libro de esos que te hace pasar horas enganchado, sin poder parar de pasar páginas mientras las agujas del reloj corren y para uno el tiempo se detiene. Es entonces cuando, al mismo tiempo, deseamos acabar el libro y deseamos que no se acabe nunca. Si alguien espera que ahora facilite una lista de libros que merece la pena, siento decepcionarle, pero para gustos...
No obstante, me voy a permitir hacer una recomendación para aquellos que, aún sin saberlo, disfruten con la lectura que arranca pensamientos y reflexiones al lector: El Libro de los Abrazos, de Eduardo Galeano. Una vez lo tuve, pero cometí el error de prestarselo a alguien; ahora he perdido el libro y me temo que el amigo también, pues hace casi un año que no sé nada de él. De todos los relatos del libro, mi favorito es uno titulado "Las huellas digitales", por lo que dice, por cómo lo dice y por los recuerdos que me trae de aquellos tiempos en los que formaba parte de una compañía de teatro y recibíamos premios. Es que siempre he sido un poco payasa, no lo puedo evitar.

lunes 7 de noviembre de 2005

Un poco de cultura nunca está de más...

Dicen que el saber no ocupa lugar. Será verdad, no digo que no, pero la verdad es que mi cuarto está a rebosar de libros, fotocopias, apuntes, cuadernos y más fotocopias, el temario de las oposiciones... Vaya, que el saber no ocupa lugar, pero los libros si. Y al final, todos llegamos a la misma conclusión; que hay que saber de todo, estudiar toda la vida, no dejar nunca de aprender, pero después de un tiempo, nos damos cuenta de que la mitad de las cosas que hemos aprendido no nos han serivdo para casi nada, y sin embargo seguimos recordando la fecha de la Revolución Francesa. Conclusión: ese saber sí ocupa lugar, está ocupando memoria, tal vez necesaria para otras cosas.
Además resulta curioso cómo somos capaces de recordar las tonterías y detalles absurdos, pero nos cuesta dios y ayuda arendernos la leguislación, por ejemplo. ¿Memoria selectiva? ¿Inteligencia subconsciente?
Dejemos el tema, por la seguridad de todos. Lo de la cultura lo decía por otro asunto. Últimamente estamos asistiendo al fenómeno de la despoblación y el consecuente abandono de pueblos y aldeas que, por falta de medios, pierden su esencia hasta quedar reducidos a la nada. Mucho me temo que esto será lo que le ocurra al pueblo que vió nacer a mi padre; un pueblecito de la Cepeda, con mucha vida en sus tiempos, pero ahora semidesierto y sumido en el olvido. Así que me he propuesto que, al menos virtualmente, el pueblo siga vivo; me he propuesto que, de vez en cuando, alguien descubra el pueblo. Por eso he creado un blog donde quiero ir contando la historia de Vega de Magaz, que así se llama; aún está en pañales, pero confío en poder darle forma y que cualquier visitante (virtual o real) disfrute del paisaje, de sus gentes, de sus costumbres y, como no, de su lengua.
Si llegado a este punto, he logrado despertar tu interés, lo único que te falta es visitarlo. No está lejos de la capital; 45-50 minutos en coche, y pasan varios trenes a diario, y en el bar siempre hay un café caliente o una cervecita para apagar la sed.Pero lo mejor será que deje que seas tú mismo quien lo descubra. Entra en http://vegamagaz.blogspot.com y se bienvenido a un lugar a caballo entre el pasado y el presente, el futuro... tendrá que esperar. ¡Disfruta de tu viaje!

domingo 6 de noviembre de 2005

Y QUÉ ES ESO DE LA WEBQUEST? (Pa los que no son de aquí)


Cualquiera que esté leyendo esto y que no esté familiarizado con el tema de la educación, se estará preguntando qué rayos es eso de WebQuest. Tranquilo, tampoco yo lo sabía hace un par de semanas y ahora me manejo como pez en el agua.
Una WebQuest, para que nos entendamos, es una especie de tarea dirigida destinada a alumnos de cualquier nivel y materia, para que aprendan de una forma diferente aprevechando los recursos en red. O sea, que se les pone una tarea y se les da una serie de direcciones útiles para que busquen la información y no pierdan el tiempo. Así aprenden no solo la materia, sino también a utilizar Internet de una forma inteligente y sin demoras.
Nunca se me habría ocurrido hacerlo de no ser por mi profesor del C.A.P. el señor Castañeda, como tampoco se me habría ocurrido crear un blog; pero ahora que lo tengo... me pica el gusanillo. Vamos, que me está gustando a mí el género periodístico, esto de poder criticar y hablar sin molestar a nadie de lo que pienso.
En fín, que si lees esto y no sabes de qué van las próximas entradas, o simplemente no te interesan, no te preocupes, lo entiendo. Prometo que en breve volveré a ser incisiva y crítica como en mis inicios.

WEBQUEST: Introducción


INTRODUCCIÓN

En el instituto vamos a crear un periódico, y para eso necesitamos saber un poco más acerca del proceso creativo y de composición y edición del mismo.

Además, nos hemos enterado de que nuestra publicación se presentará a un concurso a nivel europeo donde el ganador recibirá como premio la impresión gratuita de su periódico para todos los institutos europeos.

Así que hemos decidido que una buena forma de optar al premio sería redactarlo directamente en inglés, puesto que así tendremos más posibilidades de resultar seleccionados. Pero como ya sabéis, no hay nada fácil en este mundo. Queremos ser los mejores. Para ello vamos a buscar los tipos de diarios que existen, cómo se organizan y de qué partes constan.

WEBQUEST: Tarea


TAREA

Tenéis que buscar los tipos de periódicos que existen, cómo se organizan, de qué partes constan... Y explicar al resto de la clase mediante una Presentación en Power Point o una Página Web propia lo que habéis descubierto.

No olvidéis que esto lo hacemos para crear nuestro propio periódico, así que al final tendremos que ver ese periódico, aunque sea en formato digital. ¡Las nuevas tecnologías siempre gustan más al jurado, y nuestro objetivo es ganar el concurso!

WEBQUEST: Proceso



PROCESO

Dividiremos la clase en grupos de 5 personas. Cada uno de vosotros se encargará de una sección, así que tendrá que buscar todo lo relativo a esa sección en páginas de internet y fuentes escritas. En el periódico han de aparecer al menos las siguientes secciones:
deportes
pasatiempos y horóscopo
noticias de actualidad
noticias internacionales
corazón

Además, si queréis añadir alguna otra sección, podéis hacerlo, siempre y cuando se ajuste al estilo y diseño de un diario real. Pero no olvidéis que si lo hacéis, deberéis incluir en la presentación la descripción y características de dicha sección.

WEBQUEST: Recursos


RECURSOS

Aquí se os brindan una serie de direcciones que os resultarán útiles para desempeñar vuestro trabajo de manera eficaz. No son todas y seguro que hay muchas más y mejores, así que si encontráis alguna otra... Hacédmelo saber! ¡Suerte!

Diario ABC, un clásico - http://abc.es

Un diario catalán - http://www.elperiodico.com

Otro clásico, el Mundo - http://www.el-mundo.es

Para los forofos del deporte - http://www.marca.es

Edición digital con información general, social, política, económica, deportiva - http://www.hoy.com.do

Toda la información del mundo en una sola página. Un portal para periodistas - http://www.periodistadigital.com

Relatos literarios, artículos de psicología, ensayos teatrales y noticias de - http://www.elboligrafo.com

Edición digital. Contiene agenda y secciones dedicadas a la literatura, internet, - http://www.periodicodelestudiante.net

Periódico con información extraída de la prensa española, realizado por estudiantes - http://www.ucm.es/info/Periodico/

Ofrece noticias, anuncios clasificados, guía de comercios y enlaces a las distintas - http://www.tuperiodicolocal.com

WEBQUEST: Evaluación


EVALUACIÓN

Se evaluará tanto los contenidos como la presentación e investigación del tema propuesto. Los contenidos han de ser claros y concisos; la presentación ha de ser limppia, ordenada y asequible para que todos podamos entender de qué estamos hablando; se ha de apreciar que habéis trabajado e investigado para poder hacer vuestro trabajo.

Se dotará con un 10 aquellos trabajos que estén claramente expuestos y sean concisos y veraces en contenidos.

Recibirán un 8 los trabajos que tengan una exposición clara y expongan los contenidos de forma clara pero sin profundizar.

Los trabajos que presenten una exposición mediocre y cuyos contenidos se ajusten de forma poco coherente o no se hayan trabajado lo suficiente recibirán tan sólo un 5.

Y los que no tengan una exposición clara ni contenidos adecuados o no se hayan elaborado lo suficiente ni en cuanto a presentación ni a contenidos recibirán una nota de 1.

Así que ya lo sabéis, chicos, poneos manos a la obra y no os preocupéis por la extensión de vuestra investigación, sino porque aquello que obtengáis sepáis transmitirlo de forma directa, clara y ordenada.

WEBQUEST: Conclusión


CONCLUSIÓN
Ahora que ya sabemos en qué consiste la tarea de crear y editar un diario, hemos parendido también a trabajar en grupo, a discutir opiniones e ideas, a llegar a acuerdos con el resto de compañeros del grupo y a respetar y ceder en algunas ocasiones. Es el momento de ponerlo en práctica en el día a día.

WEBQUEST: Créditos

CRÉDITOS
Todo esto no habria sido posible sin la ayuda de:
http://www.google.com
http://www.tuperiodicolocal.com
http://www.elperiodico.com
http://www.ucm.es/info/Periodico
http://www.periodicodelestudiante.net
http://www.elboligrafo.com
http://www.periodistadigital.com
http://www.hoy.com.do
http://www.marca.es
http://www.el-mundo.es
http://abc.es

Y por supuesto, gracias a
http://www.aula21.net
y a Miguel Ángel G. Castañón.

martes 1 de noviembre de 2005

Entre Leonores y mileuristas


Ayer nos despertamos con la noticia. Otra infanta real en el mundo. Y toda España decepcionada porque ha sido niña y no el varoncito que todos esperaban. Qué pena, madre! Sobre todo porque la pobrecita viene al mundo con un pan debajo del brazo, o lo que es lo mismo, un sueldo que ya quisieran muchos trabajadores de por vida, así sólo por haber nacido. Si ya lo dice el dicho; los hay que nacen con estrella y otros estrellaos. A las 8 de la mañana todas las emisoras de radio y todas las cadenas de televisión empezaron a bombardearnos con el nacimiento de la criatura; que si pesó tanto, que si midió esto otro... todos los detalles del parto excepto el número de grapas que tuvieron que poner a la madre (que ni siquiera fue capaz de parir sola, tuvieron que ayudarle). Y para colmo de males, a las 2 sale la reina y nos dice que la niña es "redonda". Así. Palabras textuales: "es redondita". ¿Pero entonces que ha sido, niña o balón de reglamento?

Y la programación de tooooodas las cadenas al garete porque hay que retransmitir a toooooodas horas la buena nueva. Joer! Cuando yo nací nadie estuvo 13 horas en la puerta del hospital esperando a ver que era, si niña o gato; ni le preguntaron a mi padre a quién se parecía; y lo que es peor, nadie le envió a mi madre una centena de cestas para bebés repletas de ropitas, patucos, biberones, pañales y ositos en rosa chicle portadas por un pobre hombre que más parecía el botones Sacarino que un empleado de una tienda de ropa, pero claro, a esta que ya tiene de todo, vamos a regalarle más, por si acaso algún día necesita otra muda. Y la bendita criatura tendrá a su disposición 5 equipos de pediatras; nada menos que 5! Pero que es, uno por cada continente? Por si viaja? A mi me asignaron uno en la Seguridad Social y gracias. Ni brindis con cava, ni fotos para los periódicos, ni visitas oficiales.

Ha nacido una infanta, a la que tendremos que llamar de Doña aunque abulte poco más que un jilguero y a la que rendir pleitesía y reir las gracias, dejar que en las bodas se pelee con sus primos y sacarla en todas las revistas, porque "mírala, tan mona sacándose un moquito de su naricita...". Doña Leonor se va a llamar. A mí se me hace corto el nombre, después de todos sus primos que necesitan dos DNIs para incluir todos los nombres (que al pobre Froilán lo coronaron...). Y no será princesa, como tampoco lo es su madre, aunque muchos se empeñen el adjudicarle el título, incluído su esposo que debería, por otra parte, saber que no es princesa sino esposa del príncipe de Asturias, lo siento por ella.

Claro que, puesta a sentir, lo siento por mí y por tanta gente como yo a los que ya nos denominan "mileuristas". ¿Que qué rayos es eso? Pues yo también me acabo de enterar. Resulta que a los pobres licenciados, con conocimientos de idiomas y buena formación pero que ocupamos puestos de trabajo de los comúnmente conocidos como "curros de mierda" en los que cobramos un máximo de 1000 euros (brutos, claro) nos llaman mileuristas. Ya ves, mileuristas. Si aquí el que no se ríe es porque no quiere. Con un canto en los dientes me daba yo si encontrara un trabajo aunque me pagaran 100 euros. Pero claro, como el mercado está tan mal, ahora para entrar a trabajar de limpiadora en un portal te piden un máster en Harvard, tres años de experiencia (con informes, claro), ser menor de 19 años y tener coche propio y conocimientos de inglés e informática. Y si además tienes algún título adicional, tipo "Barrido express en la edad media" o "Márketin y Administración del agua de fregar" mejor que mejor. Títulos por los que anteriormente has tenido que desembolsar una cantidad estándar de, digamos, unos 2000 euros y que a la hora de la verdad no te sirven para nada más que para adornar la pared del cuarto de baño, pero que si no los tienes... ah, mala suerte, no entras en la selección, lo sentimos, gracias por su tiempo, señorita, siga intentándolo.

¿Le pedirán también a Doña Leonor de Borbón cuando vaya a pedir trabajo todos esos títulos? ¿Y quién se los va a pagar, su padre como a mi o todo el país? Ah, bueno, se me olvidaba, esta no va a tener que hacer entrevistas y pasar selecciones para encontrar un trabajo digno en el que cobre lo suficiente para poder pagar un alquiler, ni tendrá que vivir en un piso de 30 metros cuadrados ni mucho menos tendrá que preocuparse por llegar a fin de mes, o por llevar los niños al colegio o por tener que dejar de comer ella para alimentar a su tercer hijo. A esta la patrocinamos todos.

domingo 23 de octubre de 2005

24 horas después



La verdad es que nunca me ha interesado mucho si la copa la gana el madrid o el barça, si la fórmula 1 la gana Raikonnen o Schumacher, si las motos eran tan importantes o si en mi casa hay que ver todos los sábados frontón en directo, ni si Nadal gana el Masters Series u ocupa el puesto 143 de la clasificación mundial. Y es que a mi eso de los deportes nunca me ha llamado la atención. Pero es que ahora está de moda levantarse a las 7 de la mañana para ver correr a Fernando Alonso en el circuito de Indianapolis (sobre todo desde que sabemos que iba a ganar el mundial), o pegarse toda la tarde en el sofa viendo como suda Rafa Nadal sólo para asgurarnos de que ya lleva más partidos ganados que Federer, o que Pedrosa ha quedado segundo en la carrera de hoy. A todos nos gusta ver que alguien gana algo, y si además se supone que ese alguien nos pilla cerca (Asturias patria querida, Mallorca o cualquier rincón perdido de la península) pues podemos dejarnos la voz animando como el que más.

Lo que más me gusta de esta nueva afición al deporte nacional es que, desde que ganamos algo, animamos a nuestro favorito como si lo conociéramos de toda la vida. Ya nos resulta hasta familiar ver una carrera y gritar aquello de "Venga Nano, que tu puedes", como si lleváramos toda la vida hablando con el tal Fernando y le hubiéramos visto crecer. Hay que ver hasta donde llega la estulticia humana.

Y sin embargo, no dejamos de ser elitistas y selectivos a la hora de apoyar a uno u otro. Tenemos grandes deportistas de los que sólo nos acordamos cuando ganan algo; el resto del año los dejamos olvidados en el fondo de un cajón, a la espera de que vuelvan a darnos otra alegría en la próxima competición. Tal es el caso del gallego David Cal, medallista en las últimas olimpiadas y de quien nadie parece acordarse, excepto cuando el pobrecito aparece en nuestas pantallas de televisión anunciando un famoso paté. Y es que nuestro héroe nacional, nuestro medallista olímpico no ha encontrado un sponsor para la presente temporada. Pero claro, él no va a ganar una burrada de kilos a costa de contratos de imagen y campañas publiciatarias para firmas de sobra conocidas, así que no nos interesan sus entrenamientos, no vemos los previos de sus carreras ni nos levantamos a las 7 de la mañana para ver un resumen de sus últimos logros, ni le seguimos hasta los Emiratos Árabes a ver si es el primero en cruzar la linea de meta, remando con ganas y dejándosé, él si, la piel en el intento.
Si el Ademar se está jugando la copa, todos corremos a sentarnos delante de la tele para animar al equipo como si de auténticos forofos se tratara; si el Numancia Caja Duero de Volleyball se juega contra Almería la final de liga hasta lo retransmiten por la 2 y nos hacen creer que llevamos toda la temporada sufriendo con sus derrotas y saboreando cada triunfo; si Manolo Martínez va al campeonato mundial de atletismo, tenemos toda la tarde de carreras, saltos y lanzamientos que ese día nos apasionan y nos hacen preguntarnos cómo hemos podido sobrevivir sin ello hasta ese momento.
Y después ya está, se acabó. Se nos pasa la fiebre y seguimos como si tal cosa, hablando del partido de sanción que le han impuesto a Guti o de lo bien que juega ahora Zidane en un equipo extranjero ("seguro que ahora ese cabrón nos mete algún gol con la selección, pero cuando jugaba en el madrid...").

Ya va siendo hora de que dejemos de ser tan pijos y nos olvidemos de esa clase de entretenimiento común que viene a ser la estupidez del espectador.

http://el-mundo.es/jjoo/2004/htm/fichas/españoles/piraguismo/david_cal.html
http://www.formula1.telecinco.es
http://rfevb.com/numacia

sábado 22 de octubre de 2005

Qué malo es esto de madrugar


Aunque ya no son horas, empezaré por decir "Buenos días!". Es que esto de tener que madrugar nunca se me ha dado bien (para mí las 10 de la mañana ha sido siempre la hora ideal para ponerse en marcha). Por desgracia, se lleva lo de levantarse tempranito para estar operativo desde horas intempestivas: a las 7.30 para ir al instituto; a las 8 para ir a clase los duros años de universitaria; a las 8 ahora para estudiar y poder sacar las oposiciones; a las 9 hoy para tunearme y llegar a clase con cara de persona y no de muerto viviente... Toda la .... vida madrugando.
¿Por qué no hacemos una cruzada para erradicar los despertadores? Más de uno me lo agradecerá.